Con total probabilidad se ha convertido en una de las señas de identidad de la salida procesional de la Cofradía del Naranjo. Cuando la Virgen de la Salud atraviesa la frontera imaginaria que separa el bosque de columnas de la antigua Mezquita Aljama el Patio de los Naranjos, las notas del himno de Andalucía se funden con las nubes de incienso que anticipan la llegada de la Madre del Cristo de la Agonía concibiendo un instante único en la Semana Santa de Córdoba. Un momento para el recuerdo que ya se produjo en la primera salida procesional de la Virgen y que volvió a repetirse este Martes Santo convirtiendo en singular la salida de la dolorosa rumbo a su hogar.





