El Grupo Parroquial de Nuestra Señora de Belén ha dado un paso significativo en la consolidación de su acervo devocional con la incorporación de la primera marcha procesional dedicada expresamente a su titular, una aportación que pasa a formar parte de su patrimonio inmaterial y que refuerza el vínculo entre música, fe y tradición.
La obra, titulada “Luz de Levante”, es una composición original del músico Jaime Moreno Martínez y fue estrenada el pasado sábado 13 de diciembre de 2025 con motivo de la salida procesional de la Santísima Madre. La marcha nace como un homenaje sonoro de profundo carácter simbólico, concebido para acompañar el caminar de la Virgen y para elevar, a través del lenguaje musical, un tributo cargado de solemnidad, sensibilidad artística y espiritualidad.
La interpretación corrió a cargo de la Banda de Música “Villa de Íllora”, formación de la que el propio autor es director, circunstancia que dotó al estreno de una especial coherencia expresiva y emocional. Bajo su batuta, la composición desplegó un discurso musical pensado para abrazar el recorrido procesional con un clima de recogimiento, donde cada compás se presenta como una plegaria y cada melodía como una ofrenda. La música actuó así como elemento vertebrador de la experiencia colectiva, uniendo a cofrades, vecinos y devotos en un mismo sentimiento de veneración hacia la Virgen de Belén.
El momento del estreno se vivió de manera especialmente intensa frente a la sede de la Asociación de Vecinos de Nuestra Señora de Belén, en la calle Gibraltar, punto del itinerario que se convirtió en uno de los instantes más destacados de la procesión. Allí, la marcha se alzó como un auténtico faro de devoción, proyectando su luz sonora sobre el cortejo y marcando un hito emocional tanto para quienes formaban parte de la estación penitencial como para el numeroso público que acompañaba el discurrir de la imagen.
Con “Luz de Levante”, el Grupo Parroquial no solo suma una nueva página a su historia, sino que inscribe en el tiempo una obra llamada a perdurar, destinada a acompañar futuras salidas procesionales y a convertirse en seña de identidad musical de la devoción a Nuestra Señora de Belén. Una composición que nace desde la fe y el arte, y que encuentra en la calle, el silencio y la emoción compartida su razón última de ser.





