Autorizada la prórroga del mandato de la Junta de Gobierno de la Trinidad para celebrar el bicentenario de la Virgen

En la mañana de este domingo, 25 de noviembre de 2018, festividad litúrgica de Cristo Rey del Universo, la Hermandad de la Trinidad ha celebrado cabildo general extraordinario para dar a conocer el proyecto del programa de actos ante la conmemoración del bicentenario de la hechura de la imagen de Nuestra Señora de la Esperanza por el escultor Juan de Astorga Moyano y proceder, si así se acordaba, a autorizar la prórroga de un año para el mandato de la actual junta de gobierno, que preside como hermano mayor Juan Manuel Piñas Vázquez, para aplazar las elecciones a junio de 2020 y no convocarlas para el mismo mes de 2019. Entre los actos propuestos destacan una misa estacional que tendrá lugar en la Basílica de María Auxiliadora y un Rosario Extraordinario que tendría lugar, de recibir el preceptivo beneplácito de Palacio el 6 de junio de 2020. La hermandad ha previsto igualmente un interesante ciclo de conferencias y una exposición, así como la recepción de la medalla de la ciudad.

Una vez presentado el proyecto, en el que se contemplan ciclos de conferencias, convivencias, una exposición, publicaciones, cultos extraordinarios como un triduo y una misa estacional para febrero de 2020 y un rosario de la aurora con la Virgen para el sábado 6 de junio de dicho año, una exaltación y la solicitud de la Medalla de Oro de la ciudad de Sevilla, los hermanos procedieron a autorizar por una amplia mayoría la concesión de esta prórroga. El programa de actos conmemorativo, además, se extenderá desde el 19 de junio de 2019 hasta el 10 de junio de 2020. 

La historia de esta Dolorosa está perfectamente documentada, pues hay constancia de que el escultor Juan de Astorga contrató su realización en el año 1819 por la cantidad de 900 reales de vellón, firmando su finalización un año después.Los rasgos de ensoñación y ternura, propios de su autor, son ya un clásico en sus obras. Su cara presenta una ligera inclinación hacia el lado derecho, mostrando unos muy cuidados perfiles que denotan una indudable maestría en la técnica de la talla. 

Obra maestra de su autor, resume el conjunto de todo su talento y todas sus facultades, siendo ésta una de las Vírgenes que más han influído en los posteriores escultores neobarrocos a la hora de componer y configurar una línea a seguir dentro de su género. Por ello, a la indudable belleza de su hechura hay que añadir el importante valor didáctico que encierra, siendo éste uno de los logros mayores a lo que puede aspirar toda obra excepcional: el de ser un modelo digno de imitar.