Cruz de guía, Opinión

Auxilio de los Cristianos

Posiblemente una de las advocaciones marianas más repetidas a lo largo y ancho del largo ratio de influencia del Cristianismo. Ayer fue uno de esos días en los que la primavera inunda el corazón de los cofrades. El mes salesiano por antonomasia.

En multitud de ciudades se conmemora este día en el que Don Bosco instituyó el modelo actual de la Santa Madre Auxilio de los Cristianos y el que han tomado como referente muchas de las Cofradías que le rinden culto en nuestro país.

La jornada de ayer volvió a acoger las tradicionales salidas procesionales de la Virgen desde los diferentes conventos, iglesias o colegios salesianos tras dos años de parón en los que el fervor popular ha quedado acallado. Los cohetes volvieron a sonar y los vítores volvieron a rugir en una tarde para la historia en lugares donde la devoción a la Santa Madre ha proliferado exponencialmente. En diversos puntos de Sevilla o Córdoba, en ciudades como Linares o La Línea de la Concepción la advocación y sus piadosos, San Juan Bosco y Domingo Savio retornaron a las calles y plazas con la consecución de diversas petaladas y marchas gloriosas que resonaron en cada esquina como si de una gran fiesta se tratase.

Un momento para el reencuentro y para la emoción y el fervor de las comunidades salesianas en su día grande a la sombra de pasos barrocos bañados por la luz del sol, coloridas flores y candelabros de guardabrisas que alumbraron el caminar de la Virgen una vez cayó la noche mientras el dulce rachear de los costaleros inmortalizaba una jornada para la historia.