Bajo la Luz protectora de la Madre de Dios

La próxima celebración de la Festividad de la Candelaria, se vivirá de manera extremadamente singular entre los muros de Santa Marina, por obra y gracia de Nuestra Señora de la Luz, Madre de la Juventud y nueva Titular de la hermandad del Resucitado quien, de acuerdo con el significado intrínseco de su hermosísima advocación, protagonizará os cultos que la corporación santamarinera ha determinado consagrar en su honor en esta fecha tan significativa del calendario litúrgico. De este modo, el próximo 2 de febrero, a las 20:30 se celebrará una eucaristía ante su presencia,procediéndose a una bendición de velas que servirán para realizar una procesión claustral en el interior de las naves del templo fernandino.

Dos días después, el domingo, 4 de febrero, otro evento cargado de una especial simbología congregará a los más pequeños a los pies de la Madre de Dios. Será a partir de las 12:30 cuando los niños bautizados en 2017 sean presentados ante la Virgen de la Luz, propiciando imágenes que a buen seguro serán recordadas para siempre por quienes, envueltos en la fe y la ilusión, desean llevar a sus hijos ante la infinita presencia de quien ha de guiarles con su Luz a lo largo de toda su vida. Un acto que será amenizado por la solista Asunción Balsera y la organista Virginia Muñoz. 

La Virgen de la Luz fue repuesta al culto el pasado mes de octubre tras el proceso de restauración a la que fue sometido por el prestigioso taller de los Hermanos Castillo. Una intervención adoptada en mayo del pasado año por la junta de gobierno de la hermandad del Resucitado, que preside Francisco Ruiz Abril. De igual manera se ha acometido la restauración de su retablo.

Cabe recordar que la Virgen de Luz es titular de la hermandad desde la aprobación el pasado mes de marzo por parte del Obispado de Córdoba de su incorporación a la corporación de Santa Marina, en virtud del acuerdo emanado del trascendental Cabildo extraordinario celebrado el 19 de enero pasado en el que además se aprobó el diseño del nuevo palio de la Virgen de la Alegría. 

La imagen de la Virgen de la Luz data del siglo XVIII, siendo asimismo propiedad de la Parroquia de Santa Marina. Recordamos que con esta iniciativa y en palabras del anterior hermano mayor, Manuel Murillo “se ha querido recuperar parte de la historia de la cofradía, ya que la Virgen de la Luz era la que acompañaba al Resucitado hasta mediados del siglo XX cuando se incorporó a la hermandad Nuestra Señora de la Alegría”.

Una incorporación, que ha de ser interpretada como un episodio de justicia poética para con una advocación que tanto significó para esta hermandad. Esa puesta en valor del pasado y las tradiciones de la corporación ha sido, por supuesto, acogida con gran satisfacción por los miembros de la cofradía del emblemático barrio de Santa Marina.