El Hospital Universitario Virgen del Rocío cuenta desde hoy con una capilla dedicada a la Patrona de Almonte, un espacio que pretende convertirse en símbolo de consuelo, fe y esperanza para los pacientes y sus familias. La iniciativa, promovida por la Hermandad Matriz de Almonte y amadrinada por las Hermandades del Rocío de Sevilla y La Castrense, se erige también como homenaje a los profesionales sanitarios fallecidos durante la pandemia del COVID-19.
La ceremonia comenzó con una Eucaristía celebrada en la Parroquia del Corpus Christi, en la que José Ángel Saiz Meneses, arzobispo de Sevilla, estuvo acompañado por la Coral de la Hermandad de Jesús Despojado, el músico Gustavo Pedrero y la cantante Pastora Soler, quien interpretó una emotiva Salve rociera al finalizar el acto litúrgico.
Tras la misa, se procedió a la bendición de la nueva capilla, momento central de una jornada cargada de emoción y simbolismo. Presidieron el acto el consejero de Salud, Antonio Sanz Cabello, el alcalde de Almonte, Francisco Bella Galán, la delegada de Salud de la Junta en Sevilla, el presidente del Colegio Oficial de Médicos de Sevilla, Alfonso Carmona, y la gerente del Hospital Universitario, Nieves Álvarez, entre otras autoridades.
Durante la ceremonia, el Simpecado de Almonte presidió el altar donde se ofició la Eucaristía y se llevó a cabo la bendición. Con este gesto, la devoción rociera se hace presente en el corazón del principal centro hospitalario de Andalucía, bajo la advocación de una Virgen que, desde ahora, será también luz de vida y salud de los enfermos.





