Cruce de gallardetes, Opinión

¡Bendita cantera!

Querido lector de cruce de gallardetes:

Hoy, cuando me disponía a escribir este artículo de opinión semanal, me encontré con un grupo de niños, que paseaban por nuestras calles con un pequeño trono marcando chicotás, sobre el cual se levantaba una Cruz, con su sudario y un nutrido monte de pino. 

Debo de reconocer, que me emocioné al verlos, pues me vinieron a los callejones de la memoria los más dulces recuerdos de mi infancia. Recuerdos de tardes de mayo, en los que recorríamos obras buscando pales abandonados y con ellos, hacíamos de manera rustica, nuestra particular cruz de mayo.

Años después, los niños de mi Baeza, continúan, aunque con tronos más conseguidos, esta bella costumbre cristiana, de pasear sus cruces de mayo en estas tardes primaverales. Ellos, imitan a sus mayores, tanto en el andar de sus pasos, como en la forma de mandar de sus capataces, en la ilusión del momento, en los nervios previos y en las ganas de pasear la fe por las calles.

Bendita cantera la de estos niños, que ya sueñan con ser costaleros y formar parte del mundo de la trabajadera, del tambor, de las Cofradías y Hermandades y de tantas y tantas ilusiones. Dios los guarde a todos ellos, Dios guarde a esta bendita cantera y sobre todo, no cerremos puertas, pues sus sueños eran los nuestros y por lo tanto, debemos de cogerlos de la mano para entre todos seguir soñando.

Benditas sean las cruces de mayo y benditos los niños, que con su griterío y chiquillerío, anuncian la alegría del mensaje que en pascua nos trae Cristo. En ellos está el futuro, que seamos capaces de hacerles sentir, que nuestras corporaciones son sus casas.