Juanito, era un niño de un pueblo cordobés, al que le gustaba mucho la Semana Santa. A los 8 años, ya era nazareno de su hermandad. Una hermandad humilde, que decidió fundar su banda propia.
Con 15 años, Juanito comenzó su andadura musical en dicha banda, donde empezó a adquirir los conocimientos musicales básicos. Unos años más tarde, y ya pasada la adolescencia, decidió dar el salto a la capital, marchándose a una banda de barrio, una banda hecha por y para su Cristo, una banda clásica incluso a día de hoy. En ella hizo grandes amistades, que perduran hasta hoy día. En aquellos años de mediados de los 2000, seguramente no se fomentaban los malos valores que se dan en la actualidad, tales como el egoísmo, la envidia o el sentimiento de superioridad. Por cosas de la vida, a los 9 años de andadura en la capital decidió, muy a su pesar, dejar de lado la música durante un tiempo.
Juanito era recordado por sus amigos y amigas en cada momento, pero con el paso de los años, decidió volver a incorporarse a la que fue su casa durante 9 años. Pero él, ya con unos años más, se llevó una sorpresa al volver… nuevas marchas, nuevas caras, pero la misma esencia. Todo estupendo hasta que detectó que el clima de ensayo era frío… caras raras, habladurías, otros valores… Al tiempo, Juan decidió abandonar la formación para siempre, ya que 20 niños/as así lo decidieron.
La historia de Juan es una historia ficticia que narra los hechos que se han dado a lo largo de los años en muchas formaciones, tanto musicales como no musicales. Hace no más de 15 años, las bandas eran familias, todo era “buen rollo” entre todos y quien no lo quisiera así, tampoco trataba de malmeter en los demás, puesto que se dedicaba a tocar, lo que todo músico debería hacer y respetar. Actualmente, todos quieren mandar, la superioridad ante los demás es casi más importante que hacer música. A la orden del día está “hacer la cama” a aquellos que no les conviene por diversas causas que pertenezcan a la formación. Y hasta que no consiguen que se marche (o marchen), no paran, quedando de forma secundaria lo que pueda ocurrir con sus compañeros.
Entonces… ¿en qué se está convirtiendo esto? ¿dónde quedaron los buenos valores? Mejor dicho… ¿dónde quedaron las buenas personas?
Seguramente, la hipocresía, el ser hipócrita, sea la moda de los últimos años, las dobles caras, pero el RESPETO, está por encima de todo. Si no queréis comer, no comáis, pero dejad comer, ya que nadie es más que nadie para ejercer tal presión… para ejercer lo que en la educación denominan bullying.
Las hermandades del Martes Santo acuerdan que el Prendimiento sea la segunda y la Universitaria cierre la jornada
El retablo cerámico del cartel de Manolo Cuervo dedicado a la Macarena cobra vida
El Remedio de Ánimas ratifica a sus capataces y mantiene a Miriam Montes al frente del coro
La Hermandad Matriz abre su patrimonio al público por el Día Mundial del Turismo con visitas en Almonte y El Rocío
La Hermandad de la Sed inaugura el Besamanos de Santa María de Consolación con la primera «puntá» de su futuro techo de palio
Marchena llevará a las calles a la Virgen del Rosario en una Magna Procesión de Tercia dentro de los cultos extraordinarios de octubre
La Palma del Condado conmemorará los 350 años de las Reglas del Santo Entierro con una salida extraordinaria de María Santísima de los Dolores
La Hermandad Matriz de Almonte, finalista de los Premios Andalucía del Turismo 2026
Antonio Sánchez Carrasco pronunciará el Pregón del Cofrade de la Candelaria en 2027
María Santísima Madre de Gracia recibirá la Medalla de Huelva este viernes
Galería | Baeza se rinde ante su Patrona en el preludio de su Coronación Canónica Pontificia: la devoción a Santa María del Alcázar en la mirada de Rubén Vilches
Nuestra Señora del Sol recibirá la Medalla de Oro de la Virgen de los Reyes
Jorge Gallego será el cartelista de la Semana Santa de Sevilla 2027
La Banda de la Salud de Córdoba seguirá acompañando a la Agonía de Palma del Río durante 2027 y 2028
Entrevista | Manuel Rascón Martínez: «La historia de Baeza no se entiende sin la Virgen del Alcázar y la Virgen del Alcázar no se entiende sin la historia de Baeza; no había que inventar nada, solo ir hilvanando toda esa devoción» 




