La Macarena pospone cualquier decisión sobre Arquillo hasta disponer de los informes jurídicos
La Hermandad de la Macarena ha optado por la prudencia ante la controversia generada por la reciente intervención en la Virgen de la Esperanza. La corporación de la Madrugada no tomará ninguna medida hasta que su equipo jurídico remita los informes solicitados, que aclararán si es viable emprender acciones legales contra el taller de Arquillo, responsable de los trabajos realizados en junio sobre la dolorosa.
La junta de gobierno, a la espera de un dictamen
Según ha trascendido, la junta de gobierno no valorará ninguna actuación hasta que sus abogados determinen si existen motivos para reclamar judicialmente. Entre las medidas que podrían contemplarse figura exigir una indemnización al restaurador, cuya intervención en las tres imágenes titulares fue facturada por 10.500 euros, cantidad que se hizo pública en el cabildo extraordinario celebrado el martes.
El IAPH constata modificaciones morfológicas
El Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH) trasladó a los hermanos un informe técnico que ha resultado decisivo para entender la situación. El documento indica que lo que se presentó como un trabajo de conservación y mantenimiento terminó generando cambios en la fisonomía de la imagen, afectando a párpados, cejas, nariz, pómulos y otras zonas delicadas del rostro. La ausencia de una comisión de seguimiento y de registro fotográfico del proceso añade más incertidumbre sobre la actuación del restaurador, que, a juicio de los técnicos, pudo haberse extralimitado en relación con lo inicialmente pactado.
Hipótesis sobre aspectos legales y ausencia de protección BIC
La talla, al no estar declarada Bien de Interés Cultural (BIC), no requería autorización expresa de la Junta de Andalucía para ser intervenida. Esta circunstancia descarta infracciones administrativas, aunque el artículo 323 del Código Penal contempla que, si se prueban daños a la integridad de la imagen, podría configurarse un delito contra el patrimonio histórico-artístico.
Por el momento, los técnicos del IAPH consideran que las alteraciones son reversibles, lo que permitirá al restaurador Pedro Manzano iniciar un nuevo trabajo destinado a restaurar el aspecto original de la Virgen de la Esperanza. La hermandad, mientras tanto, aguarda los informes jurídicos para definir si esta polémica derivará en los tribunales o quedará en el ámbito interno de la corporación.





