El candidato a Hermano Mayor de la Hermandad de la Macarena, Fernando Fernández Cabezuelo, ha comenzado a dar a conocer el programa con el que aspira a liderar la histórica corporación hispalense, ofreciendo un proyecto que combina tradición, devoción y modernización institucional.
Cabezuelo inicia su propuesta afirmando: «Como continuación a mi carta de presentación como candidato a Hermano Mayor para las próximas elecciones de nuestra querida Hermandad de la Macarena, desde hoy comenzaré a compartir con todos vosotros los distintos apartados de mi programa que, con reflexión, convencimiento y responsabilidad absoluta he ido desarrollando junto con los componentes de mi candidatura y habiendo tenido presente muchas de las sugerencias recibidas de un importante grupo de hermanos. Tal y como os anticipé, considero que es una propuesta ilusionante, de futuro, pensada para hacer felices a los hermanos, manteniendo la esencia y la idiosincrasia, para que nuestra Hermandad sea ‘LA HERMANDAD QUE QUIERES'».
El candidato subraya la importancia de la unidad y el compromiso colectivo: «Es momento de aunar fuerzas y conseguir que la Hermandad salga reforzada por parte de sus hermanos, de sus necesidades, de sus obligaciones y de cuanto deba afrontarse para que la Institución a la que pertenecemos siga siendo el ejemplo del que siempre se ha hecho gala como asociación pública de fieles de la Iglesia Católica en Sevilla y como realidad devocional universal, siempre pionera en sus iniciativas y siempre precursora en la manera de hacer las cosas».
Proyectos y objetivos fundamentales
Fernández Cabezuelo adelanta que su equipo contempla numerosos proyectos destinados a fortalecer la vida de la Hermandad: «Son muchos proyectos los que queremos abordar en esta nueva etapa que se abre en nuestra Hermandad, si nos dais la oportunidad de demostraros que la unidad, bajo el respeto a la diversidad de criterios, es posible».
El candidato recalca que los hermanos estarán en el centro de todas las iniciativas: «La excelencia en todo y los hermanos siempre estarán en el centro de nuestros pensamientos y propuestas; de nuestros desvelos e intenciones; de nuestros empeños y objetivos. Por ello, y sabedores de los fines principales que obligan a nuestra corporación y de la rica tradición entrelazada con la profunda espiritualidad fraguada a través de siglos, hemos tenido especial sensibilidad en el proyecto que aborda el culto interno y el externo, la formación, la caridad y la nueva evangelización, como bases sobre las que se sustenta el sentido de la Hermandad y que nos requiere la Iglesia y la sociedad del siglo XXI».
El patrimonio de la Hermandad, incluyendo museo y archivo, recibirá una atención prioritaria, así como la celebración de efemérides históricas que refuercen la memoria de los que precedieron a la corporación.
Transparencia y modernización administrativa
En materia de gestión, el candidato promete reformas en la Mayordomía y Secretaría: «Desde Mayordomía, queremos mayor transparencia, rigor y responsabilidad de la gestión, mejora en las obligaciones económicas de todos nuestros hermanos y auditar el necesario inventario de todos los bienes de la Hermandad; y desde Secretaría, basados en criterios de agilidad, cercanía y eficacia, potenciaremos la atención al hermano y un contacto informativo bidireccional entre la Hermandad y sus hermanos, así como una comunicación estratégica, eficaz y actualizada».
Asimismo, se busca la integración plena de los hermanos en la vida de la Hermandad, adaptando responsabilidades a su carisma y voluntad individual: «El hermano en la vida diaria de la Hermandad podrá ser un ejemplo de compromiso, dedicación e integración y para ello os compartiremos un elenco de propuestas que ayudarán a su integración plena en las diferentes responsabilidades que respondan al carisma y voluntad de cada uno».
Unidad y compromiso colectivo
Cabezuelo insiste en la necesidad de cohesión: «Necesitamos llevar a gala la unión de todos nuestros hermanos, queremos con vuestro apoyo recibir la responsabilidad de gestionar la Hermandad y demostraros que el débito que asumimos debe ser una realidad, más necesitamos vuestro compromiso para alcanzar las metas que nos proponemos».
Finalmente, reafirma la visión esperanzadora y de comunión que sustenta su candidatura: «En la confianza plena de que nuestra propuesta sea, esperanzadora e ilusionantemente, de conformidad vuestra y que sintáis este proyecto como el camino de comunión plena y de actualización de una Hermandad de la Macarena que tiene la responsabilidad de hacer muy bien las cosas».





