El mandatario macareno ha indicado que el besamanos «no se ha podido hacer, todavía»
El Hermano Mayor de la Macarena, José Antonio Fernández Cabrero, ha presidido esta mañana el acto de presentación del libro sobre el PIM (Patrimonio Inmaterial Macareno). Durante su intervención, el dirigente ha hablado sobre los cultos celebrados por la corporación a lo largo de este año. Llegó el turno de citar el besamanos extraordinario de la Esperanza por el 425 Aniversario fundacional de la cofradía, y Cabrero fue claro: «No se ha podido celebrar, todavía». Deja por tanto la puerta abierta a reanudar este culto en los próximos meses, en virtud de la evolución de la pandemia.
El Besamanos Extraordinario en honor a Nuestra Señora de la Esperanza Macarena iba a celebrarse primeramente en el mes de mayo, coincidiendo también con el aniversario de la Coronación Canónica de la imagen. La pandemia de Covid-19 provocó la anulación de este culto, con el fin de evitar concentraciones sociales por el riesgo grave que conllevan para la salud en este momento. Posteriormente se pensó en el mes de septiembre, intuyendo una mejora en los casos de infectados por la epidemia. Esta fecha también se descartó ante el aumento exponencial de las hospitalizaciones.
La cofradía de la madrugada sí mantiene hasta el momento el besamanos anual que se celebra en honor a la Esperanza Macarena a mediados de diciembre, fecha en la que se celebra la festividad de la Esperanza (día 18). Los hermanos podrán disfrutar si las condiciones sanitarias lo permiten, de unos momentos de recogimiento con la dolorosa de San Gil a escasos metros, mucho más cerca de los fieles en un tiempo en el que su intercesión y consuelo se hacen aún más necesarias para los cofrades y fieles de la hermandad.





