Cambio de aires en la música procesional

Visto y comprobado está que la música procesional de los pasos de Cristo ha sufrido un cambio respecto a los últimos años. Las marchas flamencas, ya solo se escuchan de vez en cuando, cuando antes las teníamos hasta en la sopa. ¿Se acuerdan de Caminando van por tientos? Independientemente del valor de la marcha, pegó un boom muy fuerte que poco a poco ha ido perdiendo valor para ir dando paso a otros tipos de composiciones. Esa marcha dio mucho que hablar en su momento y de las que surgieron otras «primas hermanas» en muchas bandas de nuestra geografía, considerándose la moda en el mundo cofrade. Lo mismo recuerdo con Ahí queó y similares.

Sin embargo, a día de hoy, las marchas son todo lo contrario. Si antes había quejas por marchas muy flamencas, ahora surgen marchas poco cofrades. Es decir, marchas que pocos ven detrás de un paso, que por ello no tienen menor calidad que las demás, quizá hasta tengan más, pero que no tengan mucho sentido con la Semana Santa. Marchas muy aptas para otro tipo de fines, como bandas sonoras por ejemplo. Menos mal que el clásico siempre va a estar ahí. Y como estamos viendo, las bandas están recuperando marchas clásicas y de épocas anteriores a estas últimas, donde las marchas sonaban a marchas.

Pienso que cuando un estilo se hace pesado, deja de ser una seña de identidad. Por ejemplo, me pareció una marcha estupenda Salud para los enfermos, de Virgen de los Reyes, marcha que poco tiene que ver con la seña que dicha banda tuvo con el flamenco y que parece estar perdiendo. Lo mismo pienso con Señor de los Gitanos y la Sección Musical de dicha Hermandad, tocando marchas de otras bandas pero no muy semejantes a su estilo. Por ello, deberíamos considerar la música como universal, pero de verdad. Y aunque parezca una locura, en un futuro, aunque sea lejano, seguro que veremos a más formaciones abriendo sus puertas a otras composiciones no tan iguales a su estilo.