Hace unos días saltaba en las redes sociales un comunicado de la hermandad del Rescatado, en el que la cofradía del Domingo de Ramos, decía que cambiaba el orden de los pasos para la próxima estación de penitencia. Una medida que quita los penitentes, en este caso, de atrás del paso de cristo y los incorporará al paso de la virgen siendo este, el ultimo tramo. De un momento a otro saltaron las alarmas entre algunos cofrades que no veían bien esta reforma ya que, según decía, y generalizando las opiniones y distintos matices, se observaba que era una falta de respeto el quitar una de las tradiciones y sellos de nuestra semana. A lo que rápidamente a mi me surgió una pregunta: ¿Es más importante el ser penitente de una hermandad o, en sí, saber beneficiar a la cofradía? Rápidamente, me respondí. Dentro de la humildad.
Sinceramente, lo que, si puedo entender, es que puede “chirriar” un poco la vista el hecho de dejar de ver el señor de Córdoba cerrando el cortejo de su propia hermandad. Quizá si lo pueda entender esto, y digo quizá. Pero yo veo que la nueva medida que han tomado en la corporación de trinitarios ha sido algo bueno para la misma. Últimamente parecía que, el que iba detrás del señor Cautivo y Rescatado, iba más por el postureo de que lo viera la gente que, por lo que realmente significa el señor en su vida.
Además, que en ninguna parte del comunicado se dice que vayan a quitar los penitentes, solo que estos deberán de ir detrás del paso de palio. Y si hay alguno que no quiera ir detrás del paso de palio, que, seguro que lo habrá, lo que debería de hacer realmente es llegarse el día del reparto de túnicas y sacar su papeleta de sitio para la próxima estación de penitencia. Que realmente es el puesto que debe de ocupar una persona con una fervorosa devoción como muchos de esos penitentes publican a los cuatro vientos. Aunque siempre habrá alguna persona que me diga que veo las cosas de vista en el que excluyo a mucha gente, que quizá, no pueda permitirse pagar una túnica. A lo que yo siempre respondo, que una persona que quiere salir acompañando a uno de sus titulares en su estación de penitencia, sea cual sea realmente, y argumenta a la cofradía, y en este caso a esos responsables de la diputación mayor de gobierno, en la situación en la que se encuentra, como título de hermandad que lleva, lo entenderán y no le debería de suponer ningún coste. Por que en las hermandades uno de sus fines, es la caridad. Y seguro, que la corporación del señor de Córdoba no será menos.
En mi punto de vista, veo correcto el cambio de posición. Mas que nada, porque el señor prevalece sobre la imagen de la virgen. Porque, aunque La virgen sea la madre de Dios, Cristo es Dios hecho carne, cordero de Salvación. Y es quien dio la vida por nosotros. De ahí que las imágenes cristíferas ocupen el primer lugar en la formación del cortejo procesional.





