El candidato defiende una institución centrada en las 126 hermandades, con refuerzo de la formación cristiana y un modelo de gestión basado en el consenso, la escucha y la colaboración con la Iglesia
El candidato a la presidencia del Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla, Carlos López Bravo, ha presentado este martes de manera oficial su candidatura junto al equipo que integrará su futura Junta Superior, tras formalizar el registro de la documentación en la sede de la institución. En su comparecencia ante los medios, ha articulado un proyecto que define como de vocación de servicio hacia el conjunto de las hermandades sevillanas.
Durante su intervención, López Bravo ha defendido un modelo de Consejo “más participativo, dinámico y cercano a las necesidades reales de las corporaciones”, subrayando que el organismo no puede limitarse a una función meramente representativa o protocolaria, sino que debe estar presente cada vez que las hermandades lo requieran, especialmente aquellas más vulnerables, como muchas corporaciones sacramentales y de gloria.
En este sentido, ha señalado que el proyecto parte de una idea esencial: el Consejo está integrado por las 126 hermandades que lo componen y representado por sus hermanos mayores, mientras que la Junta Superior debe entenderse como un órgano de coordinación y servicio, sin superioridad jerárquica o social respecto al conjunto de corporaciones. Desde esta concepción, ha defendido reforzar la participación mediante más consultas, debates previos e implicación directa de los hermanos mayores en las decisiones relevantes.
Carrera Oficial: reapertura del debate y planificación a medio plazo
Uno de los asuntos centrales de la comparecencia ha sido la necesidad de abordar el debate sobre la Carrera Oficial y la organización de la Semana Santa. El candidato ha afirmado que, si cuenta con la confianza de las hermandades, propondrá retomar su estudio y eventual decisión “en un plazo razonable”, permitiendo a las corporaciones aportar propuestas y alternativas.
La candidatura plantea la creación de comisiones de estudio específicas, así como la apertura de contactos con el Ayuntamiento, el Cecop y los organismos implicados en la organización de la Semana Santa. Todo ello bajo la premisa de que cualquier modificación debe construirse desde el trabajo conjunto del Pleno de Penitencia y el mayor consenso posible entre las hermandades afectadas.
En este contexto, López Bravo ha señalado: “Somos plenamente conscientes de las dificultades técnicas y organizativas que presenta hoy la Semana Santa. Las soluciones no pueden imponerse; deben construirse desde el diálogo, la escucha y el acuerdo fraterno entre las corporaciones”. Además, ha añadido que el proyecto apuesta por impulsar los cambios que requiera la Semana Santa del siglo XXI.
Diagnóstico de la realidad cofrade y necesidad de transformación
El candidato ha advertido de que la Sevilla cofrade atraviesa un momento en el que es necesario replantear la forma de afrontar los retos del futuro del Consejo y de las hermandades. En su análisis, ha enumerado problemas como la masificación de los cortejos, las dificultades organizativas, la pérdida de formación religiosa, los desafíos económicos, la conservación del patrimonio y la falta de relevo generacional en algunas hermandades de gloria.
En este contexto, ha afirmado: “Estamos en el siglo XXI y sabemos que hay problemas como la masificación de nazarenos y la seguridad y accesos en la Carrera Oficial”, defendiendo la necesidad de un Consejo con mayor capacidad de iniciativa y decisión, orientado a la búsqueda de soluciones desde el consenso.
Asimismo, ha insistido en que “tenemos ilusión por buscar soluciones y cambiar lo que sea necesario, siempre desde el diálogo y la concordia”, reivindicando un estilo de gestión basado en la cooperación entre corporaciones.

Formación cristiana y compromiso con la Iglesia
La candidatura ha subrayado de forma expresa su vinculación con la Iglesia diocesana y su voluntad de colaboración estrecha con la autoridad eclesiástica en las tareas de evangelización, formación y acción pastoral.
Uno de los pilares del proyecto es el refuerzo de la formación cristiana y pastoral de los cofrades, especialmente en los miembros de juntas de gobierno, ante la preocupación por la progresiva pérdida de conocimientos básicos de la fe en las nuevas generaciones.
En este sentido, el candidato ha advertido: “La fe debe seguir siendo el centro de nuestras hermandades. No podemos permitir que nuestras manifestaciones religiosas se conviertan únicamente en espectáculos culturales o patrimoniales”.
Un equipo amplio, plural y con experiencia en las hermandades
La candidatura está integrada por cofrades procedentes de 49 hermandades distintas —33 de penitencia, 14 de gloria y 2 sacramentales—, e incluye ocho antiguos hermanos mayores de penitencia y seis de gloria, además de perfiles con experiencia previa en el propio Consejo.
Asimismo, el equipo incorpora diversidad generacional y de género, incluyendo por primera vez a una mujer como delegada de penitencia, junto a otras dos mujeres en áreas de Glorias y Sacramentales, así como dos jóvenes cofrades en torno a los 30 años con responsabilidades ya consolidadas en sus corporaciones.
El candidato ha explicado que el objetivo ha sido configurar “un equipo compacto, preparado y profundamente comprometido con la realidad de las hermandades y con el futuro de la Sevilla cofrade”, reforzando la idea de servicio al conjunto del Consejo.
Un modelo de Consejo basado en servicio, diálogo y consenso
El proyecto se presenta, en su conjunto, como una propuesta orientada a un Consejo más participativo, abierto al cambio y centrado en la cooperación entre hermandades, con una clara vocación de servicio y un compromiso explícito con la misión evangelizadora de la Iglesia.
La candidatura concluye defendiendo un modelo en el que el diálogo permanente con los hermanos mayores, la escucha activa y el consenso constituyan las bases para afrontar los retos organizativos, pastorales y estructurales de la Semana Santa y del conjunto de la realidad cofrade sevillana.





