“El Consejo son las 126 hermandades, y no hay nada superior a eso salvo la autoridad eclesiástica”
El aspirante a la presidencia del Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla, Carlos López Bravo, ha presentado su candidatura en la sede del Círculo de Labradores de Sevilla, en la calle Pedro Caravaca, en un acto ante los medios en el que ha desgranado las líneas esenciales de un proyecto que concurre a las elecciones previstas para junio de 2026.
La comparecencia ha servido para articular una propuesta que, según se ha expuesto, se sustenta en un equipo de 21 integrantes con amplia trayectoria en el gobierno de las hermandades, combinando experiencia en juntas de gobierno, responsabilidad previa como hermanos mayores y un perfil de renovación orientado a los retos actuales de la institución.
Un proyecto que reivindica la centralidad de las hermandades
En el arranque de su intervención, López Bravo ha querido fijar el marco ideológico de su candidatura al afirmar que “el Consejo son las 126 hermandades, y no hay nada superior a eso salvo la autoridad eclesiástica”, una idea que ha vertebrado el conjunto de su discurso y que ha repetido como base de su visión institucional.
A partir de esa premisa, ha defendido un modelo de gestión en el que la participación tenga un papel mucho más activo, señalando que “queremos que la participación de hermandades sea mucho más activa y periódica”, en referencia a la necesidad de reforzar los mecanismos de diálogo interno dentro del propio Consejo.
Experiencia, renovación y una estructura con peso específico
La candidatura presentada se define como un equilibrio entre experiencia y renovación, tal y como se ha subrayado durante el acto: “Carlos López Bravo presenta una candidatura de amplia experiencia y perfil renovador para las elecciones al Consejo de hermandades de Sevilla previstas en junio”.
El equipo está formado por 21 personas, entre las que destacan 14 antiguos hermanos mayores, con presencia tanto de hermandades de Penitencia como de Gloria, además de cuatro miembros con experiencia previa en el propio Consejo. Este conjunto, según se ha explicado, busca aportar conocimiento directo de las corporaciones y continuidad en la gestión institucional.
Junto a ello, la candidatura incorpora perfiles jóvenes y refuerza la presencia femenina, con tres mujeres en áreas de Penitencia, Sacramentales y Glorias, un elemento que se ha presentado como parte del proceso de apertura y modernización interna.
Semana Santa, Carrera Oficial y desafíos contemporáneos
En el plano organizativo, López Bravo ha puesto el foco en los retos actuales de la Semana Santa, advirtiendo que “estamos en el siglo XXI y sabemos que hay problemas como la masificación de nazarenos y la seguridad y accesos en la Carrera Oficial”, un diagnóstico que ha enlazado con su disposición a introducir cambios estructurales si fuera necesario.
En ese sentido, ha sido claro al afirmar que “por supuesto” se plantearía modificar la Carrera Oficial si las circunstancias lo exigieran, insistiendo en que “tenemos ilusión por buscar soluciones y cambiar lo que sea necesario, siempre desde el diálogo y la concordia”.
Asimismo, ha subrayado la importancia del consenso como herramienta de gestión, especialmente en todo lo relativo a la organización de la Semana Santa y sus posibles ajustes futuros.
Glorias, igualdad y organización interna de las hermandades
El candidato también ha querido reivindicar el papel de las Glorias, recordando su experiencia previa en este ámbito: “no nos vamos a olvidar de las Glorias. Fui Delegado de Glorias, y con esta responsabilidad te sientes muy útil”.
En materia de estructura interna, ha defendido la capacidad de autorregulación de las corporaciones al señalar que “creo en la auterregulación de las hermandades”, así como la necesidad de abordar desde el consenso cuestiones como la asignación de días o la incorporación de nuevas corporaciones al modelo de Semana Santa.
En relación con estas cuestiones, ha precisado que “la asignación de Vísperas y Penitencia es un tema de reunión y acuerdos”, y que “el problema de la inclusión de hermandades de Vísperas en la Semana Santa es encontrar el sitio”, situando el debate en el terreno del diálogo entre corporaciones.
También ha abogado por estudiar posibles ajustes en la configuración de los cortejos, al considerar que “hay que estudiar la limitación de nazarenos”, siempre desde la búsqueda de equilibrios entre tradición y realidad contemporánea.
Igualdad, formación y vocación de servicio
En el plano social, López Bravo ha querido destacar su compromiso con la igualdad al afirmar que “cuento con mujeres porque creo firmemente en la igualdad”, en referencia a la composición de su equipo de trabajo.
Además, ha subrayado la importancia de la formación religiosa y cofrade como uno de los ejes estratégicos de su candidatura, especialmente ante la necesidad de reforzar la base doctrinal de los hermanos y mejorar la coordinación con la Iglesia.
El debate sobre los lugares históricos en las jornadas, abierto al diálogo entre hermandades
Durante el turno de preguntas, Carlos López Bravo también fue interpelado acerca de las hermandades que, en el marco del Cabildo de Toma de Hora, vienen reclamando recuperar o consolidar lo que consideran su lugar histórico dentro de determinadas jornadas de la Semana Santa sevillana.
Sobre esta cuestión, el candidato evitó plantear posiciones cerradas y defendió que el asunto debe abordarse desde el consenso entre las propias corporaciones. López Bravo recordó que, en líneas generales, las jornadas están configuradas atendiendo a criterios de antigüedad, aunque reconoció que existen “dos o tres casos” que mantienen reivindicaciones concretas relacionadas con su ubicación en el día correspondiente.
En este sentido, sostuvo que se trata de una cuestión “digna de analizar, dialogar y estudiar”, insistiendo en que cualquier posible solución debería surgir del acuerdo entre las hermandades implicadas y no de decisiones unilaterales adoptadas desde el Consejo.
López Bravo enfría la posibilidad de un Museo de la Semana Santa
Otro de los asuntos abordados durante la comparecencia fue el relacionado con la creación de un eventual Museo de la Semana Santa, una propuesta que había adquirido protagonismo en anteriores procesos electorales del Consejo.
Preguntado directamente sobre si retomaría esa iniciativa en caso de alcanzar la presidencia, López Bravo dejó entrever ciertas reservas respecto al proyecto, considerando que actualmente no parece una prioridad inmediata. Además, matizó que, en su opinión, no debería plantearse como un museo convencional de Semana Santa, sino más bien como un posible “centro de interpretación”.
El candidato también subrayó la enorme complejidad que implicaría desarrollar una infraestructura de este tipo y puso en duda incluso su necesidad real en una ciudad como Sevilla, donde, según vino a expresar, la realidad cofrade se vive de manera intensa durante los 365 días del año.
El candidato desliza futuras incorporaciones a la Semana Santa sevillana
En relación con el crecimiento de la nómina de corporaciones que podrían aspirar en el futuro a incorporarse a la Semana Santa, López Bravo dejó abierta la posibilidad de que no solo las hermandades de Vísperas aspiren a formar parte de la nómina oficial de penitencia.
De hecho, durante sus declaraciones mencionó expresamente la posibilidad de que otras asociaciones actualmente en proceso de consolidación como hermandades puedan plantear también esa aspiración en los próximos años. Entre ellas citó directamente al Santo Ángel, apuntando además que podrían existir otras corporaciones céntricas en una situación similar.
Estas manifestaciones introducen un nuevo elemento en el debate sobre la futura configuración de la Semana Santa sevillana y el eventual crecimiento de las jornadas de penitencia en los próximos años.
El Pregón seguiría en el Teatro de la Maestranza
Asimismo, López Bravo descartó inicialmente un cambio de ubicación para el Pregón de la Semana Santa, al considerar que este acto debe mantenerse en un espacio céntrico de la ciudad, como sucede actualmente con el Teatro de la Maestranza.
La reflexión surgió tras ser preguntado por una posible ampliación del aforo del Pregón y la eventual búsqueda de otros recintos de mayor capacidad. Sin embargo, el candidato defendió la idoneidad del emplazamiento actual y no prevé, al menos por ahora, una modificación de la sede donde se celebra uno de los actos más emblemáticos de la cuaresma sevillana.
Una candidatura centrada en el diálogo y la Iglesia
La propuesta concluye con una vocación clara de servicio institucional, en la que se insiste en el carácter eclesial del Consejo y en la necesidad de mantener una relación constante con la autoridad de la Iglesia, entendiendo el papel del organismo como instrumento al servicio de las hermandades y de la ciudad de Sevilla, con el objetivo de afrontar los retos presentes desde la cooperación, el consenso y la estabilidad.
En este marco, la candidatura se proyecta como una propuesta marcada por la presencia de principios de servicio, responsabilidad eclesial y vocación de diálogo permanente, subrayando que el futuro del Consejo debe asentarse sobre la colaboración constante con la Iglesia, el respeto a la identidad de las hermandades y la búsqueda de soluciones compartidas para los desafíos que afectan a la vida cofrade sevillana.





