Feliciano Fernández inicia su candidatura con el Polígono Sur como eje social de la Hermandad

Primer encuentro en el Polígono Sur: escucha, presencia y compromiso

La candidatura de Feliciano Fernández a Hermano Mayor ha arrancado con un gesto de marcado carácter social y profundamente simbólico, al escoger como primer escenario de su agenda un encuentro con vecinos y hermanos del Polígono Sur, celebrado en la tarde de ayer. La reunión, lejos de responder a un planteamiento meramente protocolario, se configuró como un espacio de escucha, diálogo y servicio, en el que el candidato quiso subrayar la dimensión humana de su propuesta, reivindicando una presencia real de la Hermandad en el tejido cotidiano de sus barrios.

“La Esperanza de Todos”: el Polígono Sur como eje del proyecto

Bajo el lema “La Esperanza de Todos”, Fernández reafirmó que el Polígono Sur no será un elemento accesorio, sino el auténtico motor social de su proyecto. En su intervención planteó una idea de liderazgo claramente orientada al trabajo y la implicación directa, afirmando que “se puede ser Hermano Mayor para disfrutar o para trabajar”, situándose expresamente en esta segunda línea. Asimismo, ofreció de forma explícita su principal recurso personal, el tiempo, como herramienta de compromiso con las necesidades, inquietudes y demandas de los vecinos congregados en el encuentro.

Un proyecto estructurado en acción social, pastoral y participación del hermano

El programa presentado se articula en torno a varios ejes fundamentales que configuran una Hermandad de vocación abierta, participativa y de fuerte arraigo social. En primer lugar, destaca la acción social en el corazón del barrio, con la intención de consolidar y reforzar el trabajo conjunto con las parroquias de San Pío X, Jesús Obrero y La Oliva, entendidas como espacios esenciales de acompañamiento comunitario. Este eje se plantea desde una lógica de colaboración permanente con la realidad diaria del entorno, reforzando la presencia de la corporación en sus dinámicas sociales y pastorales.

Dentro de esta misma línea se enmarca la iniciativa de pastoral sanitaria denominada “Soleá, dame la mano”, concebida como un proyecto de acompañamiento a las personas mayores, con el objetivo de reforzar su sentimiento de pertenencia y cercanía a la Hermandad, independientemente de la distancia física respecto a Triana. Este planteamiento introduce una dimensión de cuidado y atención continuada que pretende fortalecer los vínculos afectivos y espirituales dentro de la comunidad.

Otro de los pilares esenciales del proyecto sitúa al hermano en el centro de la vida corporativa, defendiendo su participación activa en la toma de decisiones y una gestión marcada por la transparencia y la accesibilidad. En este sentido, se plantea una reducción de las cargas económicas con el objetivo de favorecer la inclusión y evitar que ningún hermano quede excluido de la vida de la Hermandad por motivos materiales. La propuesta se resume en una concepción de la institución en la que, según el propio candidato, “caben todos”, reforzando así la idea de una estructura más abierta y participativa.

Patrimonio, L Aniversario y dinamización de la vida de Hermandad

En el ámbito del patrimonio y la vida interna, el proyecto contempla tanto la conservación de los bienes ya existentes como la preparación del L Aniversario de la Coronación, considerado un hito relevante dentro de la historia reciente de la corporación. Asimismo, se propone la revitalización de la vida de Hermandad mediante la dinamización de los jueves, concebidos como jornadas de encuentro, convivencia y actividad, con el objetivo de convertir la calle Pureza en un punto de referencia constante para la participación. Todo ello se sintetiza en una propuesta de Hermandad más humana, más participativa y profundamente vinculada al Polígono Sur, entendido como parte indisoluble de Triana y como espacio esencial para la expansión de la Esperanza allí donde sea necesaria.