La Estrella proyecta su regreso a San Jacinto y estudia la renovación del misterio en el año del cincuentenario
Una salida histórica cincuenta años después
El hermano mayor de la Hermandad de la Estrella, Carlos Martín Vázquez, ha confirmado en una entrevista concedida a la radio pública andaluza que la corporación del Domingo de Ramos prepara una serie de actos para conmemorar el cincuentenario de su salida desde la parroquia de San Jacinto, efeméride que culminará con el regreso procesional al templo medio siglo después. Según explicó, la propuesta surgió en el seno de un cabildo de oficiales a iniciativa del diputado mayor de gobierno, quien planteó que “parece bonito salir otra vez de San Jacinto, como en el año setenta y seis, volver a la capilla”, una gestión que, añadió, “al final se ha ido bien”.
Martín Vázquez subrayó que se trata de una decisión “extraordinaria” y circunscrita estrictamente al marco del aniversario, ante ciertos comentarios que había podido leer. Recalcó que la parroquia entiende el carácter excepcional del acontecimiento y que la hermandad no desea “interferir en la vida parroquial”, por lo que se ha previsto un sistema de intercambio de celebraciones para no alterar el normal desarrollo de las misas ni de los actos religiosos. En este sentido, detalló que el Domingo de Ramos la parroquia trasladará las eucaristías de las diez y la una a la capilla, mientras que la misa de las doce se celebrará en San Jacinto y será asumida por la hermandad como “nuestra misa de salida”, integrada en la liturgia parroquial como preparación para la estación de penitencia.
El traslado de las imágenes se realizará de forma privada días antes, a petición del Arzobispado, ya que, según indicó, “no podemos estar todo el tiempo trasladando imágenes en pasitos”. Los pasos se terminarán de montar en un lateral del templo hasta la colocación definitiva de la Virgen en el altar mayor, procurando que en la última semana no se altere la intensa actividad parroquial. El propósito, afirmó, es “imitar lo que pasó entonces para que la gente lo rememore”, especialmente quienes no vivieron aquella salida de 1976, que recuerda con nitidez y emoción.
Orden en la jornada y reflexión sobre la Carrera Oficial
La corporación recuperará asimismo su antepenúltima posición en el orden del Domingo de Ramos. El hermano mayor confía en que la jornada resulte “muy redonda” y asume que ahora “la pelota está en nuestro tejado”, apelando a la responsabilidad colectiva para que el nuevo encuadre horario se consolide. La aspiración es poder estar recogidos “antes de las dos y media”, tras haber logrado el pasado año adelantar la entrada aproximadamente media hora.
En relación con los itinerarios y los parones, Martín Vázquez reconoció que la ampliación del recorrido puede aportar flexibilidad, como ya se hizo con la vuelta por la Plaza del Triunfo. “Lo que el nazareno no aguanta es estar parado”, afirmó, aludiendo al desgaste físico y anímico que provoca la espera prolongada. Consideró que quizá haya que “dar una vuelta” a la organización global de la Semana Santa y estudiar con rigor cuestiones de espacio y tiempo, adaptándolas a las magnitudes actuales de las cofradías, que han crecido de forma exponencial. Recordó que si en otro tiempo salían mil nazarenos, hoy la cifra se aproxima a tres mil, lo que obliga a replantear servicios, recorridos y comodidades. Incluso deslizó, en tono reflexivo, que podría pensarse en fórmulas para limitar el número de participantes, como la retirada voluntaria de quienes ya no puedan afrontar el esfuerzo físico.
Sin abandonar su declarado tradicionalismo, distinguió entre tradición e innovación: “Se puede ser muy tradicional pero adaptar las cosas a los tiempos”. Abogó por estudiar con serenidad posibles reformas, incluida la ampliación de recorridos u horarios, convencido de que las herramientas actuales permiten analizar escenarios con mayor precisión.
El proyecto de cambio del misterio
Otro de los asuntos abordados fue la propuesta de renovación del misterio, iniciativa que el hermano mayor reconoce llevar personalmente con extrema discreción. Admitió que ya dispone de varios estudios preliminares y que se abrirá ahora una fase de análisis por parte de comisiones y Junta de Gobierno. No se tratará de un concurso abierto ni de una exposición pública de proyectos, pues se busca evitar condicionamientos previos: “Si nadie sabe nada hasta que llegue el momento que lo elijamos, mejor”.
La decisión final, explicó, se adoptará atendiendo a la idiosincrasia de la hermandad y a la garantía artística del escultor elegido, para someterla posteriormente a la consideración de los hermanos. En cualquier caso, dejó claro que no existe urgencia: la corporación ha vivido décadas con el actual misterio y “no pasa nada por estar con el mismo otros veinte años”. En cuanto a plazos, sugirió que el debate podría plantearse en fechas próximas a la Semana Santa, cuando la sensibilidad cofrade se encuentra más activa.
Memoria sonora de 1976 y evolución musical
Durante la entrevista se evocó la histórica salida de 1976 mediante una grabación de Diego Lencina, en la que se escuchaba la voz del mítico capataz y los sones de la banda de Santo Domingo Sabio. Martín Vázquez reconoció que aquellas músicas, con gaitas incluidas, pertenecen a otra época: “Eso es lo que había entonces”. Recordó con emoción aquellos testimonios y constató cuánto ha cambiado la Semana Santa en medio siglo, tanto en repertorios como en estilos y formaciones musicales.
La película del veinticinco aniversario de la coronación
El próximo jueves se presentará en el Cine Cervantes la película conmemorativa del veinticinco aniversario de la coronación canónica, dirigida por Carlos Valera., presente en la entrevista El hermano mayor manifestó que la cinta le ha gustado “mucho” y destacó el vínculo histórico de la hermandad con el ámbito periodístico, elemento que ha inspirado el enfoque narrativo del documental.
Valera explicó que ha integrado herramientas de inteligencia artificial como recurso creativo para recrear escenas inexistentes o contextualizar episodios del pasado. Defendió que se trata de una herramienta que, utilizada con respeto y criterio, puede “dar vida” a momentos históricos sin desvirtuarlos. El propio Martín Vázquez reconoció que toda innovación requiere prudencia, pero admitió que, bien empleada, puede enriquecer el relato audiovisual.
Balance y expectativas
Finalmente, el hermano mayor reiteró que la hermandad entrará en la capilla tras la salida del Domingo de Ramos, como ocurrió hace cincuenta años, y expresó su confianza en que el nuevo encuadre horario permita una recogida más temprana. Tras recordar las dificultades meteorológicas del pasado año, deseó que las borrascas no interfieran en la próxima estación de penitencia.
Con la mirada puesta en el cincuentenario, en la posible renovación del misterio y en la reflexión sobre el modelo organizativo de la Semana Santa, la Hermandad de la Estrella afronta un periodo de decisiones relevantes en el que, según palabras de su máximo responsable, se trata de “adaptarse a los tiempos sin renunciar a la tradición”, conjugando memoria, prudencia y visión de futuro.





