La ciudad de Carmona ha reconocido a título póstumo la trayectoria de Antonio Eslava Rubio con la concesión del título de Hijo Predilecto de Carmona, una distinción aprobada durante un pleno extraordinario celebrado en la antigua iglesia de Santa Ana, escenario de un acto cargado de solemnidad, simbolismo, memoria colectiva y profundo significado para el ámbito artístico, cultural y cofrade de la localidad. El reconocimiento viene a subrayar la huella imborrable dejada por quien es recordado como un insigne imaginero, estrechamente vinculado a la identidad devocional, patrimonial y religiosa de la ciudad.
El acto institucional ha contado con la presencia del presidente del consejo local de hermandades, miembros de la Junta Superior y distintos hermanos mayores de las corporaciones de Carmona, reforzando el carácter representativo, colectivo y especialmente emocional de una jornada concebida para honrar la memoria de una figura cuya aportación artística permanece profundamente ligada al imaginario cofrade, religioso y patrimonial de la ciudad.
Un pleno extraordinario formaliza un reconocimiento largamente esperado
La concesión del título de Hijo Predilecto se ha formalizado en el transcurso de un pleno extraordinario celebrado por el Ayuntamiento de Carmona en el interior de la antigua iglesia de Santa Ana, espacio escogido para una ceremonia institucional destinada a perpetuar el recuerdo de Antonio Eslava Rubio y reconocer públicamente la trascendencia de un legado profundamente vinculado al arte sacro y a la historia cofrade, artística y devocional carmonense.
La sesión ha estado marcada por una significativa presencia de representantes del mundo cofrade local, entre ellos integrantes de la Junta Superior, responsables de distintas corporaciones religiosas y el presidente del consejo, en una muestra de respaldo institucional, afecto colectivo y reconocimiento hacia una figura cuya obra ha dejado una profunda impronta en la religiosidad popular y en el patrimonio artístico de la localidad.
Una Eucaristía de Acción de Gracias culminó el homenaje al imaginero
Tras la finalización del acto institucional, la jornada continuó en la capilla de San Francisco, donde se celebró una Eucaristía de Acción de Gracias, configurando un momento de especial recogimiento, espiritualidad, gratitud y homenaje en torno a la figura del imaginero, cuya memoria continúa ocupando un lugar destacado dentro de la historia artística y devocional de Carmona.
Al término de la celebración religiosa, se procedió al depósito del pergamino acreditativo del reconocimiento junto a un ramo de flores en el lugar donde reposan los restos mortales de Antonio Eslava Rubio, un gesto de profundo valor simbólico, emocional y conmemorativo con el que se quiso sellar institucionalmente este homenaje póstumo y perpetuar la memoria de quien permanece unido al patrimonio sentimental de la ciudad.





Reconocimiento al trabajo de la Hermandad de la Quinta Angustia y de Antonio Bermudo
La jornada ha servido igualmente para poner en valor el trabajo impulsado por la Hermandad de la Quinta Angustia de Carmona, corporación a la que se ha trasladado una expresa felicitación por un reconocimiento largamente anhelado, profundamente deseado y perseguido durante años por quienes han trabajado para preservar la memoria y el legado del imaginero carmonense.
De igual modo, se ha destacado la labor desempeñada por Antonio Bermudo, hermano mayor y biógrafo del artista, por el constante trabajo, la dedicación, el esfuerzo y la implicación desarrollada para evitar que la figura de este ilustre paisano quedara relegada al olvido, contribuyendo decisivamente a mantener viva la memoria de uno de los nombres más relevantes del patrimonio artístico, religioso, devocional y cofrade de Carmona.





