Con la venia, Opinión

Con la venia | La necesaria caridad

Tres noticias que en un primer visionado parecen no tener nada que ver;  la hermandad del Resucitado de Córdoba y la denegación por parte del ayuntamiento del itinerario para realizar el Rosario de la Aurora, la “intervención” del obispado cordobés en el conflicto entre la  Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba con la recién nacida hermandad de la Quinta Angustia y  la fijación de nuevas normas en la diócesis de Huelva de procesiones extraordinarias y coronaciones; y que sin embargo nos hablan bien a las claras de varios de los problemas que afectan hoy gravemente al mundo de las cofradías. Tres noticias, como tantas otras, que hablan de la falta de independencia y autonomía de las corporaciones bandera de la religiosidad popular

Unas dependencias económicas, el “regalo” de las subvenciones es hambre, mucha hambre, para mañana y también podríamos decir orgánicas con respecto a la jerarquía eclesiástica, cosa que no se había dado nunca con las características de nuestro tiempo en la secular historia de las cofradías. Pero de estas cuestiones hablaremos en próximos artículos con más sosiego y profundidad exponiendo razones que quizás no se quieren escuchar por mucha gente.

Hoy haremos un llamamiento en esta época tan especial del Adviento para que, desde las hermandades, otrora refugio de los hermanos, casa de seguros, hospital físico y espiritual y “nueva familia” no se omita el trabajo social de puertas para adentro. Están muy bien las obras de caridad que terminan alejados de nuestras tierras; en África, América o en la Europa del este; pero no debe olvidarse que en nuestra propia sociedad dada la precariedad laboral cada día más evidente, el alza de precios que un gobierno de ineptos es incapaz de revertir, y una sistema de impuestos que se acerca peligrosamente a lo cleptocrático hay un gran número de personas que lo están pasando mal económicamente, entre ellos muchos hermanos de nuestras cofradías que no tienen para pagar una cuota porque no pueden pagar el recibo de la luz, o a los que su cesta de la compra se ha visto en los últimos años muy mermada. ¡Atendamos en lo posible estas situaciones! ¡Que las hermandades sean, o vuelvan a ser esa nueva familia y ese refugio de los hermanos y sus familias!