Condenado a prisión y expulsión por los disturbios durante la Semana Santa en Almería

La Audiencia Provincial de Almería ha dictado sentencia firme contra un joven de 20 años, condenado a dos años y medio de prisión por protagonizar varios disturbios de carácter religioso durante la pasada Semana Santa en el barrio de Pescadería. El acusado, según consta en la resolución judicial, portaba un cuchillo y realizaba acciones intimidatorias contra quienes se dirigían a los actos religiosos, llegando incluso a irrumpir en el templo con la cara ensangrentada para generar miedo entre los feligreses.

Amenazas y actos intimidatorios

La sentencia detalla que los hechos se desarrollaron desde la víspera de Viernes de Dolores hasta el Domingo de Ramos, y fueron cometidos con la intención de atemorizar a la comunidad cristiana del barrio. Durante este periodo, el joven cometió actos considerados intolerables hacia los sentimientos religiosos, incluyendo insultos, gestos provocativos hacia las imágenes y una interrupción directa de las celebraciones religiosas.

En concreto, sobre las 19:45 horas del Viernes de Dolores, el acusado recorrió las calles del barrio con un cuchillo de grandes dimensiones, increpando y gritando en su idioma a los fieles que asistían a los actos de Semana Santa. Minutos después, ingresó en la iglesia de San Roque, sede de la Hermandad Marianista del Calvario de Pescadería, mientras se celebraba el Vía Crucis, profiriendo gritos y realizando gestos ofensivos hacia las imágenes sagradas. La interrupción del acto fue inevitable y la parroquia tuvo que ser cerrada con llave por temor a posibles actos violentos.

Hurto y daños materiales

La resolución judicial también recoge que la noche del 10 al 11 de abril, el joven sustrajo una lona con la imagen del Cristo de Mar de una vivienda del barrio. La lona, valorada en 70 euros y perteneciente a un miembro de la Hermandad, fue arrancada de la balconera de la casa y llevada consigo, constituyendo un delito leve de hurto. Por ello, la sentencia impone dos meses de multa a razón de tres euros diarios.

Pena y medidas complementarias

La condena incluye dos años y un día de prisión por un delito de amenazas a colectivo religioso y seis meses por perturbación de actos religiosos. No obstante, la Sección Tercera ha decidido sustituir la pena privativa de libertad por la expulsión del territorio nacional durante un plazo de siete años, aunque el acusado deberá permanecer en un centro penitenciario hasta que se completen todos los trámites legales.

Asimismo, se le prohíbe durante ocho años el acceso a cualquier templo de culto católico, como medida adicional de protección a la comunidad religiosa.

Reincidencia y alarma social

El joven volvió a actuar el Domingo de Ramos, alrededor de las 12:25 horas, ingresando nuevamente en la iglesia de San Roque. Aunque en ese momento no se celebraba ningún acto religioso, se dirigió al altar con la cara ensangrentada, increpando a los fieles presentes y provocando gran temor entre los asistentes.

La sentencia refleja el impacto que estos hechos tuvieron sobre la comunidad del barrio de Pescadería, alterando la celebración de la Semana Santa y generando alarma entre los vecinos y fieles, quienes se vieron obligados a interrumpir y proteger sus templos ante la conducta del acusado.

El fallo judicial busca restaurar la tranquilidad en la zona y enviar un mensaje claro sobre la intolerancia hacia los actos de violencia y perturbación en contextos religiosos, además de proteger la integridad de los participantes en futuras celebraciones.