Un anuncio que abre el tiempo de Glorias en la ciudad
La Agrupación de Cofradías de Córdoba ha presentado oficialmente el Cartel de las Glorias 2026, obra del artista Pedro Castro Rojas, con el que se anuncia el inicio del denominado tiempo de Glorias en la ciudad. La pieza artística sitúa como protagonista a la Virgen del Tránsito, incorporando a su alrededor una amplia red de referencias a distintas devociones marianas y espirituales presentes en la tradición religiosa cordobesa.
Técnica, formato y composición de la obra
El cartel ha sido realizado mediante la técnica de óleo sobre lienzo, con unas dimensiones de 116 por 73 centímetros, lo que permite al autor desarrollar una composición de gran densidad simbólica y narrativa.
La obra se estructura en torno a una idea central: María como reflejo de la gloria de Dios, concepto que vertebra toda la escena y que encuentra su expresión teológica en la representación de la Virgen como “Espejo de Justicia”, una de las letanías tradicionales.

La Virgen del Tránsito como núcleo iconográfico
En el centro de la composición aparece la Santísima Virgen del Tránsito, representada sobre un lecho floral. Su imagen no se presenta de forma aislada, sino integrada en un discurso visual en el que su rostro queda reflejado en un espejo sostenido por un ángel situado a su lado, subrayando la idea de María como mediación de la luz divina.
A partir de esta escena, se articula un discurso simbólico en el que la luz adquiere un papel esencial: el Espíritu Santo aparece representado en forma de paloma, cuya acción se manifiesta a través de un rayo que atraviesa el cielo, incide en el espejo y, finalmente, enciende una vela, elemento que simboliza tanto la fe como la presencia de Cristo como luz del mundo.
El conjunto se sitúa sobre el fondo de la ciudad de Córdoba, -recurriendo a un recurso recurrente en la cartelería cordobesa tradicional- concebida como escenario integrador en el que convergen lo celestial y lo terrenal, estableciendo un diálogo visual entre la dimensión espiritual y la realidad urbana.
Simbología de las hermandades de Glorias
La obra incorpora además una serie de elementos simbólicos que remiten a diversas hermandades de Glorias de la ciudad, configurando un entramado iconográfico de gran riqueza referencial.
La paloma del Espíritu Santo evoca el misterio de Pentecostés y la devoción vinculada a la Hermandad del Rocío. Por su parte, un bastón de peregrino con calabaza, apoyado en una cortina, hace referencia a San Rafael Arcángel, protector de la ciudad.
Asimismo, se incluye un corazón rodeado de espinas, que remite a la visión del Inmaculado Corazón de María en Fátima, tal y como fue mostrado a los pastores. Junto a este conjunto simbólico, bajo el lecho de flores y próximo a la vela, aparece un escapulario carmelita, en alusión directa a las dos hermandades del Carmen existentes en Córdoba.
Un discurso visual entre lo teológico y lo devocional
El resultado final configura una obra en la que convergen teología, iconografía mariana y devociones populares, articuladas a través de una narrativa visual que busca unir lo simbólico y lo urbano. El cartel no solo anuncia el tiempo de Glorias, sino que también propone una lectura amplia del imaginario devocional cordobés, integrando sus distintas expresiones en una única escena de carácter unitario.





