CSIF acusa a los responsables de Seguridad de “esconder la cabeza” y dejar sola a la Policía Local ante la polémica de la Semana Santa de Sevilla

Vallas a la cruz de guía

El sindicato exige explicaciones y defiende el trabajo del cuerpo durante una semana marcada por decisiones controvertidas, falta de efectivos y desorganización

La sección del sindicato CSIF en la Policía Local de Sevilla ha emitido un duro comunicado en el que carga contra los altos cargos responsables de Seguridad del Ayuntamiento por no asumir públicamente las críticas surgidas en torno a la actuación policial durante la pasada Semana Santa. En especial, se refieren al vallado de la Campana, que provocó importantes incidencias en el tránsito de cofradías, y a la retirada temporal de las colgaduras colocadas por la Misión de la Hermandad de la Esperanza de Triana.

Hemos echado en falta que el jefe de la Policía o el delegado dieran la cara por la Policía Local ante las distintas críticas que hemos recibido por el tema de la valla en la Campana y el de las colgaduras”, expresa el sindicato en su nota, en la que señala directamente al jefe de la Policía Local, Antonio Luis Moreno, y al delegado de Seguridad, Ignacio Flores, como los responsables de las órdenes cuestionadas. “La Policía Local no hace las cosas porque sí, nosotros recibimos órdenes, y esos que las han dado son los responsables. Hacia ellos tendrían que dirigirse las críticas y por supuesto dar la cara. Lejos de eso, como los cobardes, esconden la cabeza y dejan que la Policía Local reciba las críticas”.

El origen de las protestas se remonta al corte que sufrió el paso de la cofradía de La Estrella el Domingo de Ramos y el del Baratillo en Miércoles Santo, ambos afectados por una valla en la Campana. La medida fue calificada por el propio presidente del Consejo de Cofradías, Francisco Vélez, como “abominable”.

En cuanto a las colgaduras de la Misión, estas fueron inicialmente retiradas, generando malestar, aunque fueron reinstaladas al día siguiente. El sindicato lamenta que, pese a los esfuerzos de la plantilla, “la Policía Local ha sido el blanco fácil, mientras quienes tomaron las decisiones han permanecido en silencio”.

CSIF defiende la actuación de los agentes durante toda la semana, subrayando que gracias a su trabajo “todas las personas que estos días han salido a la calle han podido disfrutar de una Semana Santa sin incidentes”, destacando así su papel imprescindible. No obstante, advierten de que la Policía Local atraviesa una situación crítica debido a la falta de personal: “Va a peor”.

El comunicado también denuncia un desequilibrio en la organización interna. “En los últimos años, la Jefatura ha reforzado los puestos no logísticos, en detrimento de las unidades que trabajan en la calle, y eso se nota muchísimo en los planes”, apuntan. Las consecuencias han sido evidentes: “Hemos visto puntos de tráfico sin montar y eso ha provocado que nos encontremos coches llegando a la Plaza de San Francisco, cuando ya no deberían llegar hasta allí, cofradías con coches pasando cerca de los nazarenos o cerca de los propios pasos”.

Incluso en zonas que debían estar controladas, como el entorno del Casino de la Exposición, se produjeron incidentes: “Le rompieron el cristal del coche a un agente”. En la central de operaciones, añaden, se vivió una sobrecarga total: “Se han quedado muchos servicios sin atender por falta de personal. En la sala entraban más servicios de los que podíamos asumir”.

El arranque del plan especial fue especialmente problemático. “El primer día fue un caos por la falta de patrulleros, que se agravó conforme pasaban los días por averías en los vehículos”, relata el CSIF.

El sindicato también cuestiona la gestión de la Carrera Oficial, reclamando una revisión profunda: “El dispositivo necesita un estudio”. Critican que las horas extras utilizadas como compensación por los retrasos “son un caramelo envenenado”, y reclaman un modelo más justo: “Lo ocurrido el Domingo de Ramos y la Madrugada debería estudiarse y compensarse de otra forma”.

Para finalizar, los representantes sindicales arremeten contra los criterios de asignación de servicios especiales: “Los que tienen padrino han hecho ventas y dobletes a la carta”, denuncian, y exigen que “estas medidas sirvan realmente para reforzar el trabajo en la calle”.

La Policía Local, concluyen, no puede seguir siendo el escudo de decisiones impopulares sin respaldo institucional. El mensaje es claro: si no se toman medidas, la seguridad ciudadana durante los grandes eventos corre serio riesgo de deteriorarse aún más.