El despertar del sueño está cada vez más cerca. Un sueño que dura todo el año; un sueño que se llama Rocío.
Cuatro lunas pasarán para comenzar a sentir la compañía de amapolas y trigales; de ríos y arena; de pinos y eucaliptos.
Cuatro lunas quedan para comenzar a caminar por ese sendero de sueños que nos llevará hasta esa tierra prometida con la que soñamos todo el año.
Cuatro lunas para decirle al mundo entero que Córdoba es rociera. Cuatro lunas nos aguardan para volver a cogernos de las manos de San Rafael para caminar un camino de sentimiento.
Cuatro lunas… Cuatro lunas nos separan de aquel Sendero de Sueños.





