Córdoba

Culmina la restauración del paso de Jesús Caído

En junio del pasado año, adelantamos en Gente de Paz que la hermandad de Jesús Caído acometería una restauración y reformas estructurales en el primero de sus pasos. Unos trabajos que dieron comienzo a principios del mes siguiente y que han concluido con evidente éxito, traduciéndose en el regreso del altar itinerante de los titular cristífero de la cofradía del Jueves Santo a falta de una semana para que recorra las calles de la ciudad, tras los trabajos a los que ha sido sometido por parte del prestigioso taller de carpintería religiosa de Juan García Casas.

El paso fue trasladado desde el taller de la Rambla en un camión y fue depositado en la Cuesta de San Cayetano. Los costaleros del Caído lo trasladaron hasta el local de la hermandad donde ha quedado a la espera de los preparativos del Jueves Santo. Tal y como ha puesto de manifiesto la propia corporación, se puede apreciar el excelente trabajo realizado con la nueva carpintería del interior y el repaso general de barniz. A lo largo de esta semana se colocarán los faroles, dragones y, finalmente, a Jesús Caído. En concreto la intervención ha consistido en la realización de una nueva parihuela en pino de Flandes, bastidores, trabajaderas y zancos; repaso y barnizado de canasto y respiraderos; refuerzo de los soportes de los cuatro faroles. 

El taller encargado de acometer la citada intervención ha sido el prestigioso Taller de Carpintería Religiosa Juan García Casas de la localidad cordobesa de La Rambla, una auténtica referencia en los cuatro puntos cardinales del universo cofrade, lo que se desprende del gran número de trabajos que se reparten por toda la geografía andaluza. Juan García Casas comienza su andadura profesional a la edad de 16 años, en un taller familiar regentado por su padre Juan García Ruiz, un afamado ebanista, el cual ha dejado patente su profesionalidad en todas las iglesias de la rambla y pueblos aledaños, con restauraciones y construcción de enseres y mobiliario. 

Su pasión por la Semana Santa hace que cuando el decide crear sus propia empresa, ésta este dedicada a la construcción de parihuelas, pasos y retablos. Desde joven vive intensamente el mundo del costal, por lo que es conocedor de las necesidades que tienen los costaleros debajo de la trabajadera. Antes de comenzar una parihuela, estudia muy detenidamente la forma de trabajar de cada cuadrilla así como la de su capataz. Intenta visitar in-situ algún que otro ensayo para poder realizar un trabajo lo más exhaustivo posible y que reúna unas buenas condiciones para que los pies de las sagradas imágenes se encuentren cómodos en su estación de penitencia. Es minimalista con todos los detalles.

El paso de Jesús Caído es uno de los tesoros más representativos de la Semana Santa de la ciudad de San Rafael, siendo el de mayor antigüedad de los que actualmente posesionan tras los cambios realizados en las hermandades del Sepulcro en 2007 y de la Misericordia en 2010. Su color caoba y estilo neorenacentista, son un sello inconfundible en la tarde del Jueves santo cordobés. Fue bajo el mandato de Manuel Laureano Rodríguez Sánchez “Manolete” cuando se encargó el paso del Señor al tallista cordobés Rafael Valverde Toscano, padre y abuelo de Andrés y Manuel Valverde, respectivamente. El paso se estrenó en 1943 pero hubo que esperar cinco años para verlo completado con sus cuatro característicos faroles en metal plateado realizados por Rafael León.

Aunque se trata de un paso original y fuera de lo común, lo cierto es que el trono de Jesús Caído tiene como inspiración el de la hermandad de Los Estudiantes de Sevilla. El historiador Juan Aranda Doncel decía textualmente “en abril y octubre de 1942 una comisión de la hermandad y el tallista se desplazan a la capital hispalense con el objetivo de ver el paso del Cristo de la Buena Muerte o de los Estudiantes que se toma como modelo de referencia por expreso deseo de la cofradía de Jesús Caído”. El paso del tiempo ha hecho mella en las estructuras del trono, pensado inicialmente para ser llevado a ruedas. Varias han sido las intervenciones en estos tiempos, Andrés y Manuel Valverde, respectivamente, en 1999 serían los encargados de la restauración de dicho paso modificándose la estructura interna y las trabajaderas. Más reciente se realizo una pequeña intervención, por el tallista Miguel Ángel Arroyo  para paliar el desgaste de los dragones del paso que soportan los faroles del mismo. Con esta iniciativa, la corporación de San Cayetano materializa un importante proyecto de conservación y mejora de unas de las joyas de nuestra Semana Santa.

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