David Arce: «Ser capataz es un privilegio. Todos los que estamos cerca de los Titulares de una hermandad somos escogidos»

Con el ánimo de seguir testando las sensaciones y opiniones de algunos de los personajes más relevantes que conforman el conglomerado de la Córdoba Cofrade, Gente de Paz ha querido conversar con David Arce, contrastado capataz que atesora una incuestionable experiencia y un curriculum de lujo que le han hecho convertirse en uno de los hombres de negro de mayor prestigio y reconocimiento que, como él mismo apunta, tienen el privilegio de ejercer de capataz.

Esta tarde, conducirá camino de la Santa Iglesia Catedral, al paso de palio de María Santísima de la Concepción, un palio al que ha sabido dotar de una elegancia en su caminar que ha merecido el reconocimiento de todos los amantes del buen gusto. El Lunes, se hará cargo de uno de los misterios referencia de la Semana Santa de Córdoba, el de la Sentencia, y después, su magisterio se repartirá por otras latitudes, formando parte de uno de los equipos de capataces más prestigiosos de la Semana Santa de Sevilla, el de la Familia Villanueva. Estas son las reflexiones de David Arce, a escasas horas de ejercer de capataz. 

– ¿Cómo vive los preparativos de la estación de penitencia?

Con la misma ilusión que todos los años. Repaso los trabajos, me acerco a ver la hermandad horas antes de salir para ver el ambiente, y voy para Palquillo a compartir con amigos y clientes el comienzo de la Semana Mayor.

– ¿Cuál es para usted el momento más especial del Domingo de Ramos?

Cuando antes de irme para la cofradía le doy un beso a mis padres y a mi familia y me acuerdo de todos aquellos que me han acompañado y me acompañan en este momento.

– ¿Y de la Semana Santa?

Hay muchos. Prefiero definirlo cuando ya he terminado y repaso las vivencias que he tenido.

– Siendo consciente de la dificultad de la pregunta, ¿dónde está el secreto para que un palio camine como debe?

Es cuestión de gustos o de estilos. Cada hermandad y cada palio, tiene su personalidad propia. Hay factores técnicos y factores humanos. Yo puedo hablar de los factores humanos. Principalmente el dominio de la cuadrilla, que demuestren respeto, disciplina y sacrificio, que vayan todos a una. Yo intentaré que el costalero disfrute. Así se podrá conseguir lo que cada uno se proponga.

– Usted es un capataz contrastado que forma parte de uno de los equipos de capataces más prestigiosos de Sevilla. ¿Qué diferencias encuentra, en el mundo del costal, entre ambas ciudades?

Hablo en general. Diferencias técnicas, hay pocas, de hecho hay muchos costaleros de Córdoba que trabajan en Sevilla. Otro cantar es el papel que desempeña el costalero. El costalero es costalero. Cuando se termina de trabajar la cofradía (si es hermano) seguirá siendo un hermano más de la misma. Aquí nos gusta mezclar.

– ¿Cómo valora la situación actual de la cuadrilla de la Concepción?

Es una cuadrilla relativamente muy nueva. Desde primera hora la gente se adaptó a nuestra forma de trabajar y, la verdad, que estoy encantado con ella. Su buen hacer y sobre todo su compromiso están haciendo que cada vez se pasee mejor el Palio.

– ¿Cómo definiría su forma de andar?

Es un palio de corte clásico, andando siempre de frente, sin estridencias y acordé todo lo que quiere la Hermandad.

– ¿Y la Sentencia?

Es el fruto de muchos años. Es una cuadrilla consolidada. Ahora mismo está disfrutando todo el mundo, los costaleros, la Hermandad y pienso que también toda la gente que la ve.

– ¿Ser capataz es un privilegio?

Por supuesto que es un privilegio. Todos los que estamos cerca de los Titulares de una hermandad somos escogidos.

«Vivimos en una sociedad en la que se confunde el respeto y la libertad con el libertinaje»

– ¿Cuál es el paso más difícil que le ha tocado mandar?

La Sentencia.

– ¿Por qué?

Las dimensiones del paso hacen que en la puerta, en determinadas calles, hacen que la dificultad se acreciente. Todo ello manteniendo una misma forma de andar.

– ¿Qué opina de las críticas de determinados sectores a la Semana Santa en general y al trazado de la Carrera Oficial en particular?

Pienso que tenemos que defender lo nuestro, más si se trata de una de las principales tradiciones. Vivimos en una sociedad en la que se confunde el respeto y la libertad con el libertinaje.

– ¿Cree que se asentará la Carrera Oficial definitivamente o piensa que estas críticas terminarán teniendo algún efecto?

Espero que sí. De todas formas queda todavía bastante por definir y mejorar.

– ¿Qué desea de esta Semana Santa?

Tal y como ha venido la cuaresma, que acompañe el tiempo y que todo el mundo pueda disfrutarla.

– ¿Cree que, por parte de las hermandades y la Agrupación, existe suficiente autocrítica para asumir y solucionar los errores con el objetivo de mejorar en el futuro?.

Entiendo que es una labor muy difícil y que hay decisiones que no pueden agradar a la mayoría. Les invito a que sigan trabajando, preguntando y consultando para mejorar.

– ¿Qué visión tiene de la realidad devocional de la Córdoba Cofrade?

Soy muy crítico en este aspecto. A veces me desánimo y me cuesta verlo. La ciudad tiene su tradición cofrade y hay que respetarla y trabajar por ella. Debemos hacer frente a todos estos colectivos que quieren terminar con todo.

– ¿Demasiadas ausencias en los cultos? ¿Se vive la Semana Santa con la religiosidad adecuada o tal vez detecta demasiada algarabía?

Verdaderamente creo que es una falta de formación, yo el primero. En esto hay un camino que creo que es el que hay que recorrer, pero para todos el mismo. No vale inventarse o cambiar criterio cada vez que convenga.

– ¿Con qué ilusión afronta esta Semana Santa?

Deseando mucha suerte a todo el mundo. Y que cada uno aporte todo lo que tiene, para que se puedan pasear las cofradías.