De una anécdota con la banda de la Algaba al mercadillo cuando se recogía La Merced 

Mercadillo

Un palo para las “mentes lúcidas” de Córdoba

La Madrugá de los 90 en Córdoba fue el, hasta ahora, último intento por tener a varias cofradías en esa noche tan significada de la Semana Santa. 

Una de las hermandades que participaban era La Merced y dos de los tertulianos de Cofrades 24/7, Antonio Pontes y Salvador Giménez, recordaron cómo la cofradía iba prácticamente sola desde la calle Alfaros hasta llegar (de mañana) al Alpargate.

La primera anécdota

Giménez fue más allá y contó una anécdota que le sucedió con la banda de la Algaba, yendo él de auxiliar del palio. “Venía reforzada hasta los dientes, porque creían que la Madrugada de Córdoba era algo y venía la banda superior”, comenzó el tertuliano.

“Recuerdo que en Blanco Belmonte, que no había nadie, le pedí al director una marcha de capricho, Refugio de San Bernardo del maestro Albero. Y me dijo el director las siguientes palabras, ‘¿aquí voy a tocar?, no hay nadie’”, a lo que Giménez repuso que “a ti se te ha contratado para que le toques a la Virgen y la Virgen está bajo palio, así que toca”.

La segunda

Giménez insistió en que la misma banda veía que no había nadie y repasó que ya se volvía a ver público por el Alpargate, Lepanto, “y ya cuando llegabas al barrio, te encontrabas con el mercadillo. Iba el palio por mitad del mercadillo y la flamenca vendiendo bragas y camisas”. Lo que le llevó a subrayar que “Córdoba no está para una madrugada”.