Cruce de gallardetes, Opinión

Debemos de creernos más lo nuestro

Querido lector de cruce de gallardetes:

Permíteme que esta semana, me dirija de una manera especial a mis paisanos de la Diócesis del Santo Rostro, los cuales, al igual que en tantos municipios de nuestra geografía andaluza, están viviendo también en este año, una serie de procesiones extraordinarias y cultos externos, que están teniendo como broche de oro, la bajada de Nuestra Señora de la Cabeza a su pueblo de Andújar.

Desde que pasó Semana Santa, hemos tenido un goteo de titulares en la prensa morada que nos anunciaban procesiones extraordinarias en nuestra tierra, destacando, como no podía ser de otra manera la coronación pontificia de Nuestra Señora de la Fuensanta en Alcaudete, la peregrinación mariana de Santa María del Alcázar por los barrios de la ciudad de Baeza con su procesión de alabanza como clausura o las procesiones extraordinarias de la Borriquita y los Estudiantes de la capital. Pongo tan solo unos ejemplos, aunque por es bien sabido por todos que hubo más, siendo preparadas con gran cariño por las corporaciones que celebraban dichos aniversarios.

Y ya metidos en el tema, me gustaría destacar que esta tierra no tiene nada que envidiarle a otras a la hora de organizar actos, pues hemos visto carteleria de primer orden, Solemnes Pontificales y ceremonias religiosas en las que se palpaba la solemnidad y la piedad cuidando los detalles de la liturgia, acompañamientos musicales de nivel y procesiones bien organizadas y presentadas en la calle. Es indiscutible que los municipios de Jaén están a la altura de otras ciudades que son referencia, es indiscutible, la formación y superación de las directivas a la hora de organizar los actos, es indiscutible, que somos un motor de evangelización de la Iglesia.

Pues bien, mientras que vemos el esfuerzo que se está llevando a cabo por parte de la jerarquía de la Iglesia y de las diferentes Cofradías y Hermandades ¿Qué encontramos por parte de los cofrades de esta tierra? La verdad, que no quiero generalizar, pero es cierto, que hay un porcentaje preocupante en ascendencia que no valora lo que aquí se organiza, que se siente pasivo ante lo que ocurre a su alrededor, que no participa en lo que se prepara con tanto esmero o cariño y como resultado de todo esto, encontramos dos actitudes.

La primera actitud que encontramos es la indiferencia. El cofrade cuando pasan los Reyes Magos entre en estado “acuaresmado” y lo da todo, pero cuando el Señor resucita, se marchan todas esas buenas voluntades de ser el cofrade del año y hasta luego. Con las mejores de las suertes, aparecerá para algún evento de máxime churreteo o una celebración grande como puede ser el día del Corpus Christi o las fiestas patronales. Si hay algo extraordinario vas tú y con suerte, lo metes debajo de un trono, pero poco más.

La segunda actitud que encontramos es la contraria. Vemos al cofrade que vive intensamente su corporación durante todo el año, que sabe todas las procesiones, traslados, cultos, estrenos, cambios de vestimenta y disfruta de ser cofrade y todo lo que rodea el calendario anual, pero ¿Qué pasa a la hora de que sale una extraordinaria? Pues que prefiere irse a la magna de Cádiz, antes de vez la extraordinaria de los estudiantes. Que prefiere irse a la magna de Puente Genil y perderse la extraordinaria del Rescate de Linares o la apertura o clausura de un 75 aniversario en su localidad. En resumen, que prefiere ver lo de fuera, promover lo de otros lugares, antes de apoyar lo de su tierra.

Como conclusión final, me gustaría ser reivindicativo querido cofrade de Jaén. Está claro que debemos de ver más allá de nuestras narices, que no debemos de limitarnos y conocer mundo, pero una cosa es eso y otra bien distinta, es por costumbre, dejar lo nuestro de lado e irnos a la casa del vecino. Si queremos avanzar a más, tener más pesos y que se nos escuche, debemos de mostrar más unidad y apoyarnos los unos a los otros. En definitiva, aunque sea un objetivo difícil, desde las Cofradías y Hermandades, debemos de trabajar por hacer patria, por crear un sentimiento que nos englobe a todos y sobre todo, ser más reivindicativos, haciéndonos más de valer y decir, que aquí, están los cofrades de la Diócesis de Jaén.