Este miércoles ha sido depositado en el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH) el manto de la Virgen del Pasmo de la Hermandad del Nazareno de Bollullos Par del Condado, para ser intervenido conforme al proyecto de restauración aprobado en el Cabido General Extraordinario de la Hermandad el pasado mes de enero.
Se trata de una magnífica obra de Elisa Rivera culminada en el año 1890 para la Virgen de la Amargura de Sevilla. En 1893 un incendio fortuito provocó importantes desperfectos en la pieza. Fue recuperado por Juan Manuel Rodríguez Ojeda para la Hermandad del Amor y en 1938 lo adquiere la Hermandad del Nazareno de la localidad onubense. Los trabajos se llevarán a cabo por el IAPH (Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico), en el espacio temporal comprendido entre las Semanas Santas de 2023 y 2024.
En la asamblea en la que se aprobó la propuesta se contó con la presencia de José Gómez Villa, Jefe del Centro de Apoyo a la Administración Pública en Políticas Tutelares del IAPH, Araceli Montero Moreno, Jefa del Área de Tratamiento del Centro de Intervención del IAPH y Carmen Ángel Gómez, Técnica del Taller de Tejidos del Centro de Intervención del IAPH que explicaron el proceso al que se someterá a la pieza.
El manto, bordado en oro sobre terciopelo azul, es obra diseñada por Joaquín Díaz y realizada por Elisa Rivera en 1890. Perteneció a las Hermandades sevillanas de La Amargura y El Amor, y la Hermandad lo adquirió en 1938. El manto fue concebido en estilo romántico clásico en base a un dibujo asimétrico, con grandes hojas de acanto que cubren toda la superficie del mismo y que le costó a la Hermandad 3500 duros.
Según explicaba Emilio Fernández Díaz, en un interesante artículo publicado en la web Arte Sacro en 2013, que a las siete y media de la tarde del 26 de marzo de 1893 “en la Plaza de la Constitución, hoy Plaza de San Francisco de Sevilla, una vela que alumbraba a los costaleros colocada bajo el manto de la Virgen de la Amargura provocó un incendio” que dañó la pieza. Tras el incendio –proseguía Fernández Díaz-, “el reconocido Juan Manuel Rodríguez Ojeda compra el manto para arreglar sus desperfectos y en 1905 se lo vende a la Hermandad del Amor, luciéndolo tal y como fue concebido por la Virgen del Socorro hasta que en 1929 con motivo de la Exposición Mariana que tuvo lugar en la Iglesia del Salvador dentro de las celebraciones de la Exposición Iberoamericana es pasado a terciopelo azul para ser expuesto junto al paso de la dolorosa en la mencionada exposición”.
El artículo continuaba desgranando que “nueve años más tarde y en la reforma de los pasos procesionales de la cofradía de El Amor es vendido a la Hermandad de Jesús Nazareno de Bollullos par del Condado, esta cofradía que recorre las calles de este pueblo onubense cada Madrugada del Viernes Santo se ve obligada a recortarlo al ser su paso de palio de inferiores dimensiones al de la Virgen sevillana del Socorro, realizando con lo sobrante un Simpecado Concepcionista”.








