Diálogos Cofrades con Alejandro Aguilar | Carmen Bernal: “Somos nosotros mismos, los cordobeses quienes a veces no valoramos lo que tenemos»

La joven imaginera cordobesa, hija del escultor Antonio Bernal, habla sobre su vocación, sus referentes y su sueño de realizar un crucificado, mientras trabaja en el ambicioso paso de misterio de la Lanzada de Elche.

¿Cómo fueron tus primeros pasos en el mundo del arte sacro? ¿En qué momento decidiste que querías dedicarte a la imaginería?

Desde niña he vivido inmersa en este mundo. Mi padre me enseñó la pintura y la escultura, y nunca he podido separarme de ellas. Siempre tuve la ilusión de estudiar Bellas Artes en Sevilla y dedicarme a la imaginería.

Estudiaste Bellas Artes en la Universidad de Sevilla. ¿Qué papel tuvo esa formación académica en tu desarrollo como imaginera?

Podría decirse que fue una formación complementaria a lo que aprendí y sigo aprendiendo a día de hoy en el taller. Más que conocimientos en la universidad, en Sevilla aprendí de mis compañeros y del legado tan grande de imaginería que hay en sus iglesias.

¿Recuerdas alguna obra o experiencia que marcara especialmente tus comienzos?

Ver de pequeña el misterio de Humildad y Paciencia y pensar: “yo quiero hacer esas esculturas en un futuro como mi padre”. Otra imagen que me impactó mucho, y que guardo en la memoria, fue ver por primera vez a Pasión el Jueves Santo en Sevilla.

¿Cómo defines tu estilo dentro de la imaginería? ¿Qué te diferencia como artista dentro del panorama actual?

Aún me falta mucho por aprender para marcar un estilo. Estoy en una búsqueda constante y experimentando mis capacidades, pero sí quisiera seguir una línea clásica.

¿Qué materiales y técnicas prefieres utilizar en tus obras? ¿Tienes algún proceso creativo al que siempre recurras?

El barro, por excelencia. Los inicios de una obra comienzan con el modelado, y es ahí donde se refleja la primera impronta de una imagen. Es la esencia más pura.

¿Cuál ha sido hasta ahora tu obra más significativa o especial, y por qué?

La pareja de ángeles para la hermandad de la Lanzada de Elche. He realizado muchas obras, pero estas son las primeras en procesionar, y estoy muy ilusionada.

Eres hija del escultor Antonio Bernal. ¿De qué manera ha influido la obra y la figura de tu padre en tu propio trabajo artístico?

La figura de mi padre ha sido como una guía en el camino, un ejemplo a seguir de esfuerzo y dedicación. Él me ha inculcado, junto con mi madre, la pasión por este mundo de la imaginería.

¿Hay algo que hayas querido mantener de su estilo o filosofía, y algo de lo que te hayas querido alejar conscientemente?

En las policromías, él es mi referente. Aun así, estoy en la búsqueda de mi estilo personal. Por lo demás, intento que no me influya en nada. A pesar de que, por cariño, él está siempre encima mía para guiarme, yo intento escuchar lo mínimo para equivocarme y encontrarme a mí misma.

¿Qué artistas han influido o influyen actualmente en tu obra?

Luisa Roldán, Montañés, Luis Salvador Carmona… Son muchos los que me orientan, dependiendo de la obra que vaya a realizar.

¿Cómo ves el estado actual del mundo de la imaginería en Andalucía y en España?

Está en pleno auge. Hay una gran cantidad de imagineros y con muchísima calidad.

¿Qué lugar ocupa la Semana Santa de Córdoba en el contexto andaluz? ¿Crees que se valora lo suficiente?

Somos nosotros mismos, los cordobeses, quienes a veces no valoramos lo que tenemos. El patrimonio cofrade que poseemos es espectacular, y habría que trabajar más en el amor propio para ponerlo en valor.

¿Qué crees que le hace falta a la Semana Santa cordobesa para seguir creciendo o consolidarse más a nivel artístico?

No dejarse influir por lo que hacen o no hacen otras provincias. Creo que se está trabajando muy bien en estos últimos años, y que poco a poco las hermandades están enriqueciéndose artísticamente.

¿Crees que la gente joven se está acercando al arte sacro y la imaginería, o es un sector aún muy tradicional?

Actualmente cada vez son más los jóvenes que se acercan a este mundo. En las escuelas de arte hay una gran cantidad de estudiantes que quieren dedicarse a este oficio, pero falta formación profesional específica en las escuelas para la demanda que existe.

¿A qué hermandades perteneces o estás especialmente vinculada, ya sea personalmente o a través de tu obra?

Pertenezco a la hermandad de la Paz desde pequeña y actualmente salgo de mantilla tras mi Señor de la Humildad y Paciencia. Mi otra gran devoción y amor es la Virgen del Carmen de san Cayetano.

¿Cómo es un día a día en tu vida como imaginera? ¿Cómo organizas el trabajo en el taller, la inspiración, los encargos…?

En el taller no paramos. Doy gracias a Dios por los trabajos que hay actualmente y por los que irán saliendo poco a poco, ya que tengo que realizar la imaginería menor de algunas hermandades.

¿Cómo vivís en tu familia la Semana Santa? ¿Tenéis alguna tradición especial o vivencia que compartáis cada año?

La vivimos muy intensamente. Hasta el último día estamos trabajando y entregando obras, ya sean nuevas o restauraciones de última hora. Para nosotros, el día más especial es el Miércoles Santo, que es cuando sale nuestra hermandad de la Paz.

¿En qué proyectos estás trabajando actualmente? ¿Hay alguna obra que puedas adelantarnos o que esté próxima a ver la luz?

El proyecto que más ilusión me hace es completar el paso de misterio de la Lanzada de Elche. Los cuatro evangelistas, parejas de ángeles y arcángeles decorarán el paso, por lo que hay mucho por hacer en los próximos años.

¿Te gustaría explorar nuevas temáticas o formatos más allá de la imaginería religiosa?

Nunca tengo tiempo para ello, pero me relaja mucho cuando puedo pintar paisajes en acuarela.

¿Qué metas o sueños tienes a medio o largo plazo como artista?

Realizar un crucificado. Es mi gran meta, ya que supone un enorme estudio de la anatomía.