Nunca llegue a comprender qué podía llamar tanto a la Aldea del Rocío, muchos hermanos sacerdotes me decían que si nos íbamos a la Aldea a ver el salto y estar junto a Ella. Yo jamás acepté, siempre les dije, el día que quiera la Virgen que esté en la aldea, Ella me llamará. Así pasaron los años, y estando de sacerdote de Lucena, Ella me llamó, me pidieron el favor de ser su capellán de camino y posteriormente el nombramiento de dicho cargo. Ya no había más que hablar, la Virgen me llamó y yo tenía que ir y estar.
Cuando comencé los actos de la hermandad, comencé a prepararme para el camino no sabía todo lo que me esperaba. La primera noche, rodeado de tantos hermanos que apenas conocía rezamos el Rosario, con esa entrada me hicieron conocer a cada uno de los rocieros. ¡Qué hermoso! La Madre supo unirme a sus hijos. Al día siguiente, el camino comenzaba. Tiempo de silencio, para los que creían que eran solo cantes. Después, tiempo para ir conociendo a los hermanos y finalmente tiempo para ver que no somos «héroes» y comenzaba las confesiones.
A la noche compartíamos la mesa de la Eucaristía, cómo nos acercaba a todos a su Hijo, a Dios. Después a la mesa de cada una de las familias y por último qué menos el festejo de la noche, de la copla y el fuego, del vino… muchas críticas he escuchado de este momento pero Dios también estuvo con su Madre en las Bodas de Caná (Jn 2) y es que Dios para amar necesita de todo, de hermanos, de compartir el mismo Pan y el mismo Vino, nos habla de cruz pero también de fiesta.
Qué camino más hermoso y qué meta más maravillosa, mirar a los ojos a quien me ama con locura, quien me da a su Pastorcito. Y finalmente, a un cura, hombre y pecador, cómo mis hermanos rocieros me levantaron en sus hombros, me pusieron delante de Ella y le canté los vivas, más fuerte que nunca para que me escuchara aquí en la tierra y en el cielo.
Este diario, duró durante tres hermosos años, la etapa se tuvo que cerrar. Desde entonces, todos los años el camino lo hago desde mi parroquia, pidiendo por los que hacen el camino y por los que como yo se tienen que quedar. Doy gracias a Ella, por llamarme, porque al final la Virgen del Rocío me llamó, me hizo rociero, hermano y sacerdote de otra manera que sólo la habría visto por la Aldea.
Y no digo que sea el final, yo digo lo del principio «cuando Ella me llame, allí estaré de nuevo Contigo». Sea cual sea, el camino la Virgen se queda tatuada en el corazón y ya desde la cama, enfermo, en tu parroquia o en el camino siempre la Virgen te hace recorrer el camino.
El rincón de Costal Hero | Fran 52 – Sopeña 50
Nuestro Padre Jesús de la Paz regresa al culto tras culminar su proceso de restauración
María Santísima Nazarena regresa a las calles de Córdoba tras culminar su restauración
La Hermandad del Calvario encarga a Mercedes Castro el bordado de la bambalina trasera del palio del Mayor Dolor
La Hermandad de Padre Pío presenta un cartel de estética contemporánea para anunciar su Salida Extraordinaria del 11 de octubre
Nuestra Señora de los Dolores y Soledad procesionará por las calles de Lanjarón
La Hermandad de la Agonía recibe una ayuda de 10.486 euros de la Diputación de Córdoba para su proyecto solidario en Zimbabue
El príncipe Manuel Filiberto de Saboya visita la Basílica de Santa María de la Esperanza y conoce el patrimonio de la Hermandad de la Macarena
La Divina Pastora de Capuchinos modifica parte de su recorrido procesional por motivos ajenos al Redil
Juan Jesús López Gámez pregonará la Semana Santa de Cádiz de 2027 y Fernando Vaquero pintará el cartel anunciador
La III Feria de la Juventud Cofrade malagueña reunirá en La Caja Blanca formación, cultura y convivencia
La agenda cofrade del fin de semana en Sevilla: cuatro procesiones marcan el calendario
El candelabro | La Semana Santa empieza en septiembre
El Jubileo por el VIII Centenario de la Aparición de la Virgen de la Cabeza ya tiene logotipo oficial
La Hermandad de la Cabeza de Sevilla presenta el diseño del nuevo terno para la Virgen 




