El 18 de octubre del año 2008, la Hermandad de la Redención escribió un nuevo capítulo con letras de oro en la historia de la cofradía. Aquella tarde otoñal tuvo lugar la salida extraordinaria de Nuestro Padre Jesús de la Redención con motivo del L Aniversario de su bendición, organizada con un entusiasmo enorme por parte de la junta de gobierno de la corporación del Lunes Santo, encabezada por aquel entonces por José Carretero. Sin embargo, la ilusión comenzó a resquebrajarse cuando las primeras horas de la jornada abría una mañana nubosa en lluvias, que hizo que el traslado previsto a la Iglesia de la Misericordia no se pudiese celebrar.
Para tan histórica ocasión, el Señor de la Redención lucía túnica blanca de tisú bordada en oro, procesionando sobre el paso del Santísimo Cristo de la Sed que cedió la hermandad de Nervión. «Venimos para darnos cuenta de que la Redención de Cristo sigue existiendo en Sevilla», dijo el padre Fernando, director espiritual de la hermandad, durante la función que se celebró en la Parroquia de Santiago el Mayor a las 13:00 horas de aquel día. Pero, avanzando la jornada, los partes meteorológicos que llegaban al seno de la junta de gobierno comenzaban a dar buenas noticias.

De este modo, a las 20:00 horas, las puertas del céntrico templo se abrieron para que saliera la Cruz de Guía con un reguero de hermanos portando cirios. Varias representaciones de otras cofradías acompañaron a La Redención en este día tan señalado, entre las cuales se encontraban la propia Hermandad de la Sed, Santa Genoveva o El Polígono de San Pablo. Tras este cortejo, Paco Reguera llamó al paso y dedicó la primera levantá a la corporación de Nervión, siendo Javier Escudero, hermano mayor por aquel entonces de dicha hermandad, quien tocara el martillo. Tras ello, sonó la primera marcha, interpretada magistralmente por la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Redención. Fue «Al Señor de la Redención».
Cuando el paso llegó a la esquina de la calle Santiago con Cardenal Cervantes se produjo una de las novedades preparadas para la efeméride por parte de la formación musical, la cual estrenó la marcha «Redención». Sin embargo, la mayor sorpresa en el ámbito musical tuvo lugar al finalizar uno de los momentos más bellos de la noche, cuando el Señor se detuvo en la Parroquia de San Ildefonso. Tras haber llamado al martillo Andrés García, el administrador parroquial, sonó «Rocío». Posteriormente, también el paso se detuvo ante el Convento de Santa María de Jesús, donde las hermanas clarisas cantaron el Señor de la Redención. También hubo una visita a la Iglesia de San Esteban, donde el cortejo fue recibido por una representación de la corporación del Martes Santo mientras sonaba «En tu memoria».

Después de varias horas, al Señor regresa a la Parroquia de Santiago ante una plaza abarrotada de personas, interpretándose nuevamente la estrenada pieza musical «Redención». La última marcha que sonó fue «Padre», entrando Nuestro Padre Jesús de la Redención a las 23:55 horas. Todo se consumó y las puertas fueron cerradas, sonando en el interior del templo para intimidad de los hermanos la marcha «Rocío» para saludar a la dolorosa, que aguardaba en el altar mayor de la parroquia.
Nuestro Padre Jesús de la Redención es una imagen para vestir de madera de cedro policromada de 175 centímetros. Fundada en 1955, no sería hasta 1958 cuando nacería la Junta Gestora de la hermandad, que presidió don Eugenio Hernández Bastos. Simultáneamente recibió la Hermandad autorización para establecerse en la Iglesia de la Misericordia, que realizó el Viernes de Dolores, 28 de marzo. La Virgen del Rocío fue traslada en procesión sobre unas andas, siendo bendecida igualmente la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Redención, obra del insigne escultor sevillano Antonio Castillo Lastrucci. Ya en el Lunes Santo de 1959, día 23 de marzo, a las 17:15 horas la Hermandad de la Redención realizó su primera estación de penitencia, con tan sólo el paso de misterio y una comitiva de 82 nazarenos. Mandaba el martillo la familia Ariza y el acompañamiento musical corría a cargo de la Banda de Cornetas y Tambores de la Policía Armada.





