Dos candidaturas concurrirán a las elecciones de la Hermandad de Jesús Caído el 18 de octubre

La Junta Electoral de la Hermandad de Jesús Caído ha proclamado oficialmente a Ángel Cano Muñoz y a Rafael Jiménez González como candidatos a Hermano Mayor, tras verificar que ambas propuestas cumplen con los requisitos establecidos en las Reglas corporativas. El proceso culminará en el Cabildo General de Elecciones, fijado para el 18 de octubre de 2025, en el que los hermanos deberán decidir entre dos proyectos distintos que, sin embargo, comparten la voluntad de servicio y compromiso cristiano.

La candidatura de Ángel Cano Muñoz

Ángel Cano Muñoz ha expresado que afronta este reto “con la mayor ilusión y sentido de la responsabilidad”. Su trayectoria dentro de la hermandad ha estado marcada por tareas en el equipo de Mayordomía y en la función de Albacea, cargos que le han permitido –en sus propias palabras– “conocer de cerca la grandeza de pertenecer a esta familia”. Para el candidato, el pertenecer activamente a la corporación constituye “uno de los mayores regalos de su vida”, de cuya gratitud nace su decisión de seguir trabajando por los hermanos bajo la advocación de los Sagrados Titulares.

Su propuesta se articula en torno a cuatro pilares fundamentales: la Fe como vínculo de unión, la Caridad como motor de servicio, la Formación como fuente de enriquecimiento y la Continuidad como garantía de fidelidad a las raíces y tradiciones. Junto a ellos, Cano invoca valores como la unidad, cercanía, dedicación y entrega, considerados esenciales para avanzar como hermandad.

El programa, que define como “sencillo y claro”, contempla una hermandad abierta y participativa, que escuche la voz de todos sus miembros; una institución centrada en los más necesitados mediante obras de caridad activas; un espacio de formación para niños, jóvenes y adultos que favorezca el crecimiento en la fe; y la conservación del patrimonio artístico y devocional, reforzando los cultos y proyectando el futuro con criterios de transparencia. Cano concluye situando su candidatura “a los pies de los Sagrados Titulares, confiando en que ellos nos guíen para seguir haciendo de la hermandad un verdadero hogar cristiano”.

El proyecto de Rafael Jiménez González “Chiquilín”

Por su parte, Rafael Jiménez González, conocido en los ruedos como “Chiquilín”, ha formalizado igualmente su aspiración a ocupar el cargo de Hermano Mayor, con un programa que busca conjugar tradición, caridad y formación, proyectando a la corporación hacia nuevos horizontes. El matador de toros ha manifestado que su vida personal y profesional “siempre ha estado marcada por la fe y la devoción a los Titulares de la hermandad”. En su intervención afirmó: “Para mí, Jesucristo tiene el rostro de Nuestro Padre Jesús Caído, y su Madre, la de Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad”.

Jiménez reconoce no proceder del ámbito de la gestión cofrade, pero asegura sentirse respaldado por un equipo experimentado en gobierno corporativo, lo que le permite combinar continuidad con iniciativas renovadoras. Recordó además que su candidatura se inscribe en la historia de la corporación, que ya contó con el legendario Manuel Rodríguez “Manolete” al frente, lo que refuerza el título de “Hermandad de los Toreros”.

Su programa se estructura en diez principios rectores, entre los que figuran la atención al hermano, la preservación de la identidad católica, la integración, la ejemplaridad y la proyección de futuro, bajo la convicción de que “el verdadero Hermano Mayor de la cofradía es Cristo”.

Caridad y formación como ejes centrales

La propuesta social de Jiménez incluye la creación de un fondo de ayuda mensual para hermanos en dificultad acreditada, un cuerpo de voluntariado para acompañar a personas mayores en soledad, la apertura semanal de la comisión de caridad para recibir peticiones y proyectos, así como un programa conjunto con la Archicofradía del Carmen que refuerce la dimensión carmelita de la hermandad.

En el ámbito formativo, proyecta dos aulas permanentes: el aula “Santa Teresa de Jesús”, dirigida a los jóvenes, y el aula “San Juan de la Cruz”, destinada a adultos. Ambas servirán de plataforma para cursos bíblicos, encuentros de liturgia, mesas redondas sobre patrimonio y música cofrade, así como retiros espirituales en Adviento y Cuaresma. La juventud, subraya el candidato, debe ocupar un papel protagonista en la vida corporativa, más allá de tareas auxiliares.

Comunicación, patrimonio y proyectos

Otro de los apartados fundamentales de su programa es la mejora de los canales de comunicación, tanto digitales (redes sociales, boletines, página web) como presenciales, con el objetivo de revitalizar la vida fraterna en la casa de hermandad.

En el plano patrimonial, destaca la restauración del manto de Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad, la renovación de la orfebrería del palio, la confección de una bandera carmelita y un estandarte en honor a San Juan de la Cruz. Asimismo, se prevé la adquisición de nuevos blandones y de una alfombra corporativa para los cultos, en continuidad con la línea de dignificación litúrgica emprendida en años recientes.

Nuevas iniciativas y conmemoraciones futuras

Entre sus proyectos figuran la celebración anual de una Exaltación a los Titulares en Cuaresma y la organización de un Certamen Cultural con concursos de redacción, dibujo y fotografía, orientado a fomentar la participación juvenil y fortalecer la relación con el ámbito educativo.

De cara a los próximos años, plantea además la creación de comisiones preparatorias para los centenarios de la concesión de los títulos de Real (2030) y Pontificia (2031), con conferencias, exposiciones, pregones y una solemne eucaristía presidida por altas autoridades eclesiásticas.

El matador de toros concluye señalando que la hermandad es heredera de un patrimonio humano, cultural y espiritual de gran valor, y que la gestión económica responsable será esencial para llevar a cabo las iniciativas. “El camino empieza por el hermano”, resumió, confiando en que el Cabildo del 18 de octubre marque el inicio de una etapa de compromiso renovado.