Vía Crucis del Señor de la Sentencia
La candidatura a hermano mayor de Fernando Fernández Cabezuelo incorpora dos medidas concretas destinadas a reforzar los cultos externos de la Hermandad de la Macarena, centradas en el Vía Crucis de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia y en la procesión de Nuestra Señora del Santo Rosario. Ambas iniciativas pretenden responder a lo que el candidato define como “los cultos externos que quieres”, con el objetivo de realzar la vivencia pública de fe que la corporación ofrece más allá de la Basílica.
Los cultos externos constituyen las manifestaciones públicas de devoción que la Hermandad realiza fuera del templo, igual que cada Madrugada del Viernes Santo, cuando se transforma en Cofradía para cumplir la Estación de Penitencia ante la Santa, Metropolitana y Patriarcal Iglesia Catedral de Sevilla. En este mismo ámbito se enmarcan dos citas muy esperadas por macarenos, hermanos, devotos y por la ciudad en general: el Vía Crucis con la Bendita Imagen del Señor de la Sentencia y la procesión del Santo Rosario.
Cada primer Viernes de Cuaresma, la feligresía de la Parroquia de San Gil Abad acoge el rezo del Piadoso Ejercicio del Vía Crucis. Este acto, considerado por la candidatura como una expresión especialmente profunda de amor al Señor de la Sentencia, se entiende además como una preparación necesaria para adentrarse espiritualmente en la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo.
Para engrandecer este culto, Fernández Cabezuelo plantea que la capilla musical, junto con las voces de la Escolanía Esperanza Macarena y la Coral Polifónica, avancen delante de las andas del Señor. Con ello se busca favorecer un ambiente de recogimiento, acorde al carácter meditativo del rezo.
El proyecto contempla también mejoras en la megafonía, con el fin de que fieles y devotos puedan escuchar con claridad las oraciones y meditaciones correspondientes a las catorce estaciones que evocan el camino del Señor hacia el Calvario. Del mismo modo, se prevé reforzar la iluminación destinada a los lectores que intervienen en cada estación.
El cortejo comienza con la Insignia del Santo Cristo, seguida por catorce cruces que simbolizan cada estación del Vía Crucis. A medida que avanza el acto, dichas cruces se irán situando tras las andas del Señor de la Sentencia. Atendiendo a la solicitud de numerosos hermanos penitentes, estas cruces serán portadas por ellos mismos previa petición, integrándolos de manera más activa en el desarrollo del culto.
Procesión de Nuestra Señora del Santo Rosario
La candidatura incluye igualmente su propuesta relativa a la procesión de Nuestra Señora del Santo Rosario, considerada por el equipo de Fernández Cabezuelo como uno de los momentos más significativos del calendario devocional. El proyecto se articula dentro de la misma visión global que persigue realzar y perfeccionar los cultos externos, otorgándoles la solemnidad y proyección que merecen tanto para los hermanos como para los numerosos sevillanos que los acompañan cada año.
Con estas dos medidas, la candidatura insiste en potenciar el valor espiritual y social de unos cultos que, según afirma, forman parte esencial de la identidad de la Hermandad y de su relación con la ciudad.





