La dimensión de Sony como capataz iba a comenzar a plasmarse al frente de la cuadrilla de Jesús Nazareno.
Con las octavas del Corpus ya cumplidas en Córdoba capital, el verano dará cierto descanso, en cuanto a procesiones se refiere, antes de un final del periodo estival y un otoño, frenéticos de salidas (Magna incluida) en la ciudad de San Rafael.
No obstante, en el periodo que dicta la canícula, habrá varias procesiones como las dos del 16 de julio, donde la Virgen del Carmen será la protagonista, tanto en San Cayetano como en Puerta Nueva. Y se da la circunstancia de que, al frente de ambos pasos habrá dos capataces que bebieron de las mismas fuentes y fueron parte de uno de los equipos más celebrados y prestigiosos con los que ha contado el mundo del costal cordobés.
Los capataces
Así, al frente de la Virgen del Carmen de San Cayetano volverá a estar un año más, Luis Miguel Carrión Huertas, Curro; mientras que en Puerta Nueva este año se estrena el que fuera uno de sus discípulos aventajados, Francisco Luis Castaño Romero, Sony.
Icono
El segundo fue, durante muchos años, uno de los costaleros de referencia de en las cuadrillas de Curro. Y es que Sony era uno de las figuras icónicas de los costaleros del mencionado capataz, que como resultó inevitable lo ascendió a su equipo de auxiliares, donde Sony demostró una capacidad y un buen hacer, que lo llevaría a ser segundo de Federico Jiménez en el Huerto (también formó parte del equipo de Ángel Muñoz en Las Angustias) y a comandar pasos como el palio de la Virgen de la Estrella.
Pero sin lugar a dudas, la dimensión de Sony como capataz iba a comenzar a plasmarse al frente de la cuadrilla de Jesús Nazareno. Su buen hacer le llevó a ser nombrado capataz general de la cofradía, hasta la actualidad. Cualidades que han pesado para que la Hermandad del Carmen de Puerta Nueva lo haya designado como titular del martillo de la Virgen donde, a buen seguro, seguirá exhibiendo esas cualidades que posee.
El referente
Por su parte, con Curro sobran los calificativos para describir al capataz que ha marcado una época decisiva para el mundo del costal cordobés, en el que supo evolucionar los conceptos tan admirados de Sevilla, con un sello propio, lo que le ha valido para ser el responsable de mandar más pasos de la Semana Santa de Córdoba, además de ser un referente en las Glorias por su labor en el Amparo, así como con el mencionado palio del Carmen de San Cayetano.
Ambos separaron sus caminos con el terno negro, si bien el mundo del costal cordobés ha ganado en una calidad cada vez más repartida y celebrada por las numerosas cofradías que la reciben.





