El alcalde de Sevilla ha hecho entrega a la Hermandad del Cachorro de una pintura conmemorativa elaborada por la artista May Perea, un pergamino enmarcado que recoge, de manera simbólica, los momentos más representativos de la histórica semana vivida en Roma el pasado mes de mayo con motivo de la Gran Procesión. La obra reúne elementos cuidadosamente escogidos para evocar aquella experiencia: la similitud entre las hornacinas del techo de San Pedro y las presentes en la puerta del Cachorro, escenas del Jubileo sustituyendo los tradicionales azulejos en azul y blanco, una rama de romero en recuerdo de la Esperanza de Málaga y un cielo rojizo romano que, al elevarse, termina configurando la forma de la cruz.
Un homenaje a una semana que ya pertenece a la historia de Sevilla
Durante el acto, el alcalde afirmó que este obsequio pretende agradecer y fijar en la memoria colectiva lo que supuso la presencia del Santísimo Cristo de la Expiración en el Vaticano y en la Basílica de San Pedro, subrayando que aquellos días “ya forman parte de la historia de Sevilla y de sus cofradías”.
El regidor destacó que el Cachorro “es hoy más universal que nunca”, recordando que se convirtió en un auténtico embajador de Sevilla ante Roma y ante el mundo entero. Además, señaló que a su lado estuvo representada toda la ciudad: su Iglesia, sus hermandades y un Ayuntamiento que, en sus palabras, “se volcó sin fisuras en un acontecimiento sin precedentes”.
La proyección universal del Cachorro
El alcalde puso de relieve que la ciudad eterna y el mundo “tuvieron la oportunidad de descubrir la fuerza arrebatadora del Santísimo Cristo de la Expiración”, una imagen reconocida internacionalmente como uno de los grandes referentes del arte sacro y de la escultura universal.
En relación con la magnitud del acontecimiento, subrayó que aquellos días de mayo constituyeron un hito de la piedad popular mundial, marcado por el inconfundible sello de Sevilla y por la unidad que, nuevamente, mostraron los hermanos mayores del Viernes Santo.
Reconocimiento al papel vertebrador de las hermandades
El alcalde reafirmó también el papel fundamental que desempeñan las hermandades en la estructura social de la ciudad. Recordó que existen más de 700 en toda la provincia y 126 en la capital, cifra que, según destacó, evidencia su capacidad para vertebrar la vida comunitaria.
Para concluir, señaló que con el Cachorro, “ese portento tallado por Ruiz Gijón”, no viajó únicamente su hermandad: “viajó Sevilla entera y viajaron con él todas sus hermandades”, una afirmación que sirvió para cerrar un acto cargado de simbolismo, gratitud y memoria compartida.





