La Hermandad de Los Panaderos diseña un completo programa conmemorativo por su 425 aniversario

Una efeméride que articula un año completo de cultos, actos culturales y compromiso social

La Hermandad de los Panaderos ha desplegado un extenso itinerario de celebraciones para conmemorar su 425 aniversario fundacional, un proyecto que combina devoción, divulgación histórica y acción social. La corporación propone un año marcado por cultos solemnes, conferencias especializadas, conciertos, exposiciones, peregrinaciones, encuentros formativos y actividades caritativas, reafirmando su protagonismo en la vida cofrade de Sevilla y su vocación de servicio comunitario.

Apertura de los actos y celebraciones de febrero

El ciclo comenzó un miércoles 4, cuando los Sagrados Titulares fueron trasladados a la Parroquia de San Andrés tras la eucaristía de las 20.00. Allí se celebró la Solemne Misa Estacional del viernes 6, presidida por Monseñor Teodoro León Muñoz, quien inauguró oficialmente el año conmemorativo a las 20.30.

El sábado 7, las imágenes retornaron a la Capilla de San Andrés a las 11.00, incluyendo en su recorrido una visita a las Hermanas del Pozo Santo, muestra de la vinculación histórica entre ambas instituciones.

La programación continuó el viernes 13 con la conferencia “Hermandad de los Panaderos. 425 años de historia”, impartida por Antonio Mañes Mansute y seguida de un concierto de marchas ofrecido por la Banda de Música de Santa Ana de Dos Hermanas en la Iglesia de la Misericordia.

Entre el martes 17 y el sábado 21, se celebró el Solemne Quinario en honor a Nuestro Padre Jesús del Soberano Poder en su Prendimiento, predicado por Gonzalo Fernández Copete. El domingo 22, Leonardo Sánchez Acevedo presidió la Función Principal de Instituto, culminando el primer bloque de cultos.

Actos previstos en marzo y mayo

En marzo está previsto un Vía Crucis Extraordinario con la imagen del Señor del Soberano Poder hasta la Parroquia de San Pedro, lugar donde la hermandad reconoce su origen histórico.

En mayo se agrupan tres actos aún sin fecha: una exposición fotográfica en el Ayuntamiento dedicada a la evolución de la corporación; un taller de pan para los hermanos más jóvenes en la Fundación MAS; y una ofrenda floral a Nuestro Padre Jesús Cautivo en su Soledad, antiguo titular venerado hoy en la Parroquia de Nuestra Señora del Juncal.

Actividades de junio y septiembre

La hermandad prepara para el sábado 13 de junio una peregrinación al Santuario de Nuestra Señora de Regla de Chipiona, reforzando su tradicional vínculo con este enclave devocional.

Septiembre será especialmente intenso. El miércoles 23, la Iglesia de la Misericordia acogerá una exaltación a María Santísima de Regla Coronada. Entre el jueves 24 y el sábado 26, se celebrará el Solemne Triduo predicado por Fray Juan José Rodríguez Mejías. El domingo 27, Monseñor José Ángel Saiz Meneses presidirá la Solemne Función. Durante el mes se publicará una edición especial del Boletín de las Cofradías, dedicada íntegramente a la hermandad.

Propuestas musicales y devocionales de octubre

El sábado 3 de octubre, Las Cigarreras interpretarán un concierto de marchas en la Iglesia de la Misericordia. Un día después, el domingo 4, tendrá lugar un rosario matutino con la imagen de María Santísima de Regla Coronada hasta el Convento de San Leandro, homenajeando su histórica afinidad con la comunidad agustina.

Clausura del aniversario y celebraciones de diciembre

El cierre institucional del programa será el domingo 15 de noviembre, con un almuerzo de hermandad.

Finalmente, el martes 8 de diciembre, la Capilla de San Andrés acogerá un besamanos extraordinario a los Sagrados Titulares, punto culminante del ciclo devocional.

Dimensión social del aniversario

La hermandad anuncia la ampliación de su obra social “El Pan Nuestro”, que incorpora como nuevo beneficiario al Comedor Social de San Juan de Acre, gestionado por la Orden de Malta. Con esta iniciativa, la corporación refuerza su compromiso asistencial y su presencia en el entramado solidario de la ciudad.

Semblanza histórica de la Hermandad del Prendimiento

Un origen entre documentos dispersos y tradición oral

El origen de la Hermandad del Prendimiento se sitúa habitualmente en la iglesia de Santa Lucía, aunque esta afirmación procede más de la tradición que de una prueba definitiva. Para establecer un marco histórico más preciso es necesario retroceder hasta finales del siglo XVI y comienzos del XVII, cuando aparecen los primeros documentos que permiten fijar la existencia formal de la corporación.

Las primeras reglas conservadas, aprobadas el 3 de febrero de 1601 por el provisor Luciano de Negrón durante la vacante arzobispal, se consideran el punto documental de partida. Sin embargo, la propia dinámica de aquella época sugiere que la hermandad ya existía anteriormente, pues el control oficial sobre cofradías y asociaciones penitenciales era todavía escaso. Las referencias recogidas en obras de autores como el Abad Gordillo o José Bermejo y Carballo apuntan en esa misma dirección.

Durante siglos, los censos episcopales, como los promovidos por el cardenal Niño de Guevara, y la aprobación de reglas fueron utilizados como criterio para fijar los años fundacionales, aunque en realidad muchas confraternidades estaban plenamente activas antes de formalizar su situación canónica.

El legado historiográfico y la aportación de José Roda Peña

Buena parte del conocimiento actual sobre la hermandad se debe al trabajo del historiador José Roda Peña, quien dedicó una obra de referencia a los siglos XVII y XVIII bajo el título La hermandad del Prendimiento en los siglos XVII y XVIII. Este estudio, publicado por ediciones Guadalquivir, se ha convertido en la fuente principal para reconstruir los pasos iniciales de la corporación y comprender su configuración espiritual, social y artística.

Primeras reglas y titulares primitivos

Aquellas primeras ordenanzas rigieron la vida interna de la hermandad hasta 1826, fecha en la que se aprobaron nuevas normas por parte del Real y Supremo Consejo de Castilla. Los titulares originales eran la Virgen Santísima de Regla y Nuestro Redentor bajo la advocación del Sagrado Poder.

En aquel texto primitivo aparecen requisitos singulares sobre quienes podían ingresar como hermanos. Se exigía ser «gente de bien» y se excluía a negros, mulatos y moriscos, una práctica extendida en muchas cofradías de la época para evitar conflictos sociales. También destaca la aceptación expresa de mujeres como hermanas, un rasgo que la corporación ha conservado con especial fidelidad a lo largo de su historia.

En estas reglas se detallan igualmente las normas que regían la estación de penitencia, entonces efectuada en la noche del Jueves Santo, así como la estructura interna de la hermandad y sus obligaciones económicas y espirituales.

Itinerario histórico de sus sedes

La historia de las sedes canónicas de la hermandad es compleja. José Bermejo y Carballo situó su fundación en Santa Lucía, aunque existen testimonios previos que mencionan en 1586 una cofradía de la Virgen de Regla en el convento del Espíritu Santo de Triana, sin que pueda asegurarse que se tratara de la misma.

Lo que sí es seguro es que en 1611 la corporación se encontraba establecida en la iglesia de San Pedro, donde continuaba aún en 1623, antes de trasladarse a Santa Lucía. A partir de 1640, la hermandad disponía allí de capilla propia, cuyas obras dirigió Francisco de Chaves. Dos años después se contrató su retablo al maestro Matías Fernández Cardoso, con imaginería complementaria de Jacinto Pimentel.

En 1732, una nueva capilla se levantó sobre la anterior, obra del arquitecto José Fernando de Medinilla y del escultor Bartolomé García de Santiago. En 1757, la Virgen de Regla protagonizó una salida extraordinaria bajo palio acompañada de danzantes con motivo de la reorganización de la corporación.

El año 1868, marcado por la revolución Gloriosa, supuso la incautación de varios bienes, incluido el retablo de la hermandad, que acabó en 1870 en la parroquia de la Asunción de Espartinas. La clausura del templo de Santa Lucía obligó a trasladar la sede al convento de la Consolación —actual iglesia de los Terceros—, donde la hermandad se reorganizó y volvió a procesionar en 1887. Después pasó por San Marcos, San Román (1895) y Santa Marina (1896).

La primera estación en la tarde del Miércoles Santo tuvo lugar en 1895.

La integración del gremio de los panaderos y la sede de San Andrés

En 1896, con la aprobación del cardenal Marcelo Spínola, la hermandad del Prendimiento se fusionó con la corporación del gremio de los alarifes de San Andrés, instalada en la calle Quebrantahuesos, actual Orfila. Desde ese momento, la sede quedó fijada en la Capilla de San Andrés, salvo intervalos temporales por obras, como ocurrió entre 1959 y 1963, años en los que la estación de penitencia partió desde San Martín.

En 1988, la hermandad aprobó sus reglas actuales, incluyendo el histórico reconocimiento que permitió a las hermanas realizar la estación de penitencia como nazarenas.

Hitos adicionales de su trayectoria

A lo largo de su historia, la corporación ha protagonizado episodios significativos:

  • En 1807, procesionó con tres pasos, el tercero dedicado a San Andrés.
  • En 1901, Juan Manuel Rodríguez Ojeda fue hermano mayor y diseñó manto, bambalinas, faldones y túnicas.
  • En 1992, el paso de misterio participó en la Magna del Santo Entierro, acompañado por la Agrupación Musical Virgen de los Reyes.
  • El 30 de septiembre de 2001, la Virgen de Regla recorrió Sevilla por la celebración de su IV Centenario.
  • El 26 de septiembre de 2010, María Santísima de Regla Coronada recibió la corona canónica en la Catedral de Sevilla.
  • En 2011, presidió uno de los actos centrales de las Jornadas Mundiales de la Juventud en Madrid, siendo el único paso sevillano presente.

Patrimonio artístico y devocional

Los titulares actuales son Nuestro Padre Jesús del Soberano Poder en su Prendimiento, María Santísima de Regla Coronada y San Andrés Apóstol. El Señor y las figuras del misterio fueron realizados por Antonio Castillo Lastrucci en 1945, restaurados recientemente por Gutiérrez Carrasquilla y Martín Nieto.

La Virgen de Regla, atribuida tradicionalmente a La Roldana y remodelada por Juan de Astorga en 1821, ha sido identificada en un documento de 1901 como obra de Gumersindo Jiménez Astorga. Fue restaurada en 2006.

Los pasos presentan un diseño neobarroco, con madera dorada, candelabros de guardabrisa y relieves tallados en el taller de Lastrucci. El palio, sobre terciopelo rojo, fue ejecutado por Victoria Caro con diseño de Gómez Millán. La Virgen dispone de dos mantos: uno de Esperanza Elena Caro y otro, estrenado en 2010, de Mariano Martín Santonja. La orfebrería —varales, candelería y candelabros de cola, los más altos del Miércoles Santo— está realizada en plata repujada. La candelería, una vez iluminada, forma una cruz de San Andrés, signo identitario del cortejo.

Un proyecto con vocación histórica y proyección futura

Con la combinación de un programa conmemorativo sin precedentes y una historia de más de cuatro siglos, la Hermandad de los Panaderos reafirma su condición de referente devocional, artístico y social en Sevilla. Su trayectoria, marcada por estabilidad, continuidad y arraigo en distintas épocas, se proyecta ahora hacia el futuro mediante iniciativas que honran su pasado, fortalecen su presente y consolidan su legado para las generaciones venideras.