Córdoba, ⭐ Portada

El alcalde socialista de Rute y presidente de la Diputación de Córdoba, Antonio Ruiz, lanza un furibundo ataque contra el párroco tras el «ataque» perpetrado a la Hermandad de la Virgen de la Cabeza

El alcalde socialista de Rute, Antonio Ruiz, a la sazón presidente de la Diputación de Córdoba -entidad que organizó hace unos meses la vergonzosa exposición que incluía una supuesta obra de arte que mostraba a una mujer simulando ser la Virgen María mientras se masturbaba-, ha lanzado un ataque furibundo contra el párroco de la localidad cordobesa del que ha dicho que ha utilizado «el púlpito con fines partidistas» -sin aclarar a qué partido se refiere- asegurando que se «ha rozado el ridículo» al llamarles ateos y marxistas.

Ruiz, que ha asegurado ser «cristiano y católico», y en un arranque de chulería impropio de un cargo público ha afirmado que «yo soy tu alcalde, pero tú no eres en este caso nuestro sacerdote», ha reaccionado de este modo grotesco después de que el sacerdote, junto con varios miembros de la hermandad de la Virgen de la Cabeza de la ciudad que Ruiz gobierna, presuntamente para todos sus ciudadanos, fuesen denunciados hace unos días, por el jefe de la Policía Local de Rute, que depende de la alcaldía que gestiona el socialista Antonio Ruiz, por celebrar una misa a la que habían acudido cinco personas. Todo un «ataque» incomprensible y un exceso en la aplicación de la normativa vigente, según opinión de quienes lo sufrieron.

Según manifestaciones de la presidenta de la cofradía ruteña, María Victoria Cruz Molina, el jefe de la Policía Local le dijo que había elevado una propuesta de denuncia por celebrar una «misa sin permiso». Eucaristía que fue celebrada a puerta cerrada y retransmitida al resto de la población por la televisión local. Un trato injusto que ha merecido la muestra de repulsa de numerosas entidades de la provincia de Córdoba, entre otras de la Agrupación de Cofradías de Córdoba, absolutamente incongruente con la normativa vigente.

Así lo recordaba la propia Presidenta de la Cofradía que subrayaba que «el artículo 11 del Decreto 463/2020 de 14 de Marzo, por el que se declara el estado de alarma permite la asistencia a Misa, en concreto en el Art. 11. que establece que «la asistencia a los lugares de culto y a las ceremonias civiles y religiosas, incluidas las fúnebres (éstas últimas se verían modificadas días después) se condicionan a la adopción de medidas organizativas consistentes en evitar aglomeraciones de personas, en función de las dimensiones y características de los lugares, de tal manera que se garantice a los asistentes la posibilidad de respetar la distancia entre ellos de, al menos, un metro».

Lejos de reconocer el incompetente error, el alcalde de Rute ha arremetido contra el párroco, que al parecer debe permanecer impasible y en silencio ante los ataques recibidos, atentando contra su libertad de expresión y su derecho a queja pública después del «trato injusto sufrido», utilizando el altavoz que le reporta su condición de presidente de la Diputación provincial y aprovechando un evento que nada tenía que ver el asunto, un encuentro telemático organizado por Radio Córdoba-Cadena SER con la colaboración de la Diputación de Córdoba en el que también ha intervenido el presidente de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP), Fernando Rodríguez Villalobos para tratar el Plan Córdoba 10. La presidenta de la cofradía de la Virgen de la Cabeza se preguntaba si «estaremos, quizás, en una persecución religiosa encubierta». Juzguen por sí mismos.

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