La Archidiócesis de Sevilla ha formalizado la cesión en régimen de arrendamiento del histórico Hospital de los Venerables Sacerdotes al Cabildo Catedral, con el propósito de convertir este singular edificio del barrio de Santa Cruz en un nuevo espacio expositivo destinado a albergar y mostrar parte del valioso patrimonio artístico y religioso del Cabildo que actualmente no se encuentra accesible al público en la Catedral.
El acto de firma del contrato tuvo lugar en la propia sede del antiguo hospital, con la presencia de monseñor José Ángel Saiz Meneses, arzobispo de Sevilla; Francisco J. Ortiz, deán del Cabildo Catedral; e Isacio Siguero, secretario general de la Archidiócesis. En el encuentro participaron también el obispo auxiliar de Sevilla, monseñor Teodoro León, junto a varios canónigos y representantes del Cabildo, quienes celebraron la iniciativa como un paso relevante en la conservación y difusión del patrimonio eclesiástico sevillano.
El edificio, una joya arquitectónica del siglo XVII, fue promovido por el canónigo Justino de Neves, quien en 1673 impulsó la creación de una hermandad dedicada al cuidado de los sacerdotes ancianos. Las obras comenzaron en abril de 1676 y culminaron con su inauguración el 17 de mayo de 1699, convirtiéndose desde entonces en un referente asistencial y espiritual del clero hispalense.
En la actualidad, la renta procedente del arrendamiento será destinada preferentemente al mantenimiento de la Casa Sacerdotal de la calle Becas, continuando así la finalidad benéfica y pastoral que inspiró su fundación. En las próximas fechas, el inmueble será objeto de obras de adecuación y remodelación con el fin de adaptarlo a su nueva función cultural.
La reconversión del Hospital de los Venerables en un espacio museístico vinculado al Cabildo Catedral constituye una noticia de gran relevancia para la vida cultural de Sevilla, al ampliar los recursos expositivos de la institución y permitir que numerosas obras de arte, hasta ahora conservadas en los fondos catedralicios, puedan ser contempladas en un entorno monumental y próximo al templo metropolitano.
De este modo, el proyecto no solo rescata un edificio emblemático de la historia eclesial sevillana, sino que también lo devuelve a un uso ligado a la fe, la memoria y la cultura, en consonancia con la vocación patrimonial y pastoral que ha guiado a la Iglesia hispalense desde sus orígenes.





