El antiguo Señor de los Panaderos que aún está en Sevilla

Cada Miércoles Santo podemos admirar la talla de Nuestro Padre Jesús del Soberano Poder en su Prendimiento de la Hermandad de los Panaderos. Omnipotencia y majestuosidad en la noche. Expresión misericordiosa y redentora que cautiva a quien se le acerca. Serena, pero no tanto como la serenísima expresión de la antigua talla que veneraba la corporación de la calle Orfila.

La actual imagen de Nuestro Padre Jesús del Soberano Poder en su Prendimiento – al igual que las figuras secundarias del misterio – es obra de Antonio Castillo Lastrucci y data del año 1945. Fecha en la que se restituye a la antigua talla cristífera, una gran obra que está atribuida al maestro escultor Francisco Ruiz Gijón – también autor del celebérrimo Cachorro de Triana – con lo que cabría situar su ejecución en el siglo XVII.

El lector puede imaginar que la antigua talla se perdiese desafortunadamente en los años previos o en los sucesos de la Guerra Civil Española, fruto de la revolución antieclesiástica del denominado “bando rojo”. Afortunadamente, la imagen no ardió porque debió ser ocultado en la cripta de la capilla para evitar que se sumase a las dramáticas destrucciones propias de aquel período. Una decisión que, aunque acertada, ocasionó a la imagen algunos daños de cierta gravedad.

De manera que la antigua imagen de Jesús en su Prendimiento se conserva en la actualidad. Lo que no sabemos qué fue lo que motivó a la junta a sustituir una talla de gran valor por otra nueva salida de la factura de Castillo Lastrucci. Quizás, la causa pudo ser el patente deterioro que sufría la imagen.

En 1973, la Hermandad de los Panaderos la cede a la Hermandad Sacramental del Juncal que desde entonces la venera bajo la advocación de Nuestro Padre Jesús Cautivo en Su Soledad. Esta corporación se constituyó formalmente como Hermandad Sacramental y Letífica a raíz del Congreso Eucarístico celebrado en Sevilla en 1968. Aunque sus primeros pasos los dio con el nacimiento del barrio del Juncal a principio de la década de los sesenta y las Santas Misiones de 1965. Año en el que encargan al imaginero sevillano José Rivera una imagen mariana de 67 centímetros similar a la Patrona de Irún para recibir el nombre de Nuestra Señora del Juncal.

Con la incorporación de ahora Nuestro Padre Jesús Cautivo en Su Soledad, la Hermandad se pone en contacto con el imaginero Antonio Gavira Alba para que restaure la talla.

Con dicha entrega, se ponía fin a una tradición en la que el antiguo titular de la cofradía de la popular Calle Orfila había recibido culto durante tres siglos de historia, una huella que aún sigue reflejada en el azulejo que la Hermandad de los Panaderos sigue conservando en la fachada de su céntrica Capilla de San Andrés.