El Ayuntamiento de Córdoba endurece las normas de las Cruces de Mayo de 2026 y limita definitivamente su presencia en el Casco Histórico

La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Córdoba ha aprobado las nuevas bases que regirán las Cruces de Mayo de 2026, un documento que redefine por completo la gestión de esta emblemática fiesta y que introduce criterios más estrictos de permanencia y valoración para las asociaciones participantes. La medida busca, según ha explicado el delegado de Fiestas y Tradiciones, Julián Urbano, reordenar el mapa festivo, frenar la saturación del Casco Histórico y premiar el esfuerzo y la calidad organizativa de las entidades.

Puntuación mínima y pérdida de emplazamientos

Una de las principales novedades radica en la implantación de un sistema de puntuación que determinará no solo los premios económicos, sino también el derecho a mantener el emplazamiento en años posteriores. Las 45 cruces con mejor valoración podrán optar a los accésits de participación, dotados con 700 euros, mientras que las restantes quedarán fuera de esta ayuda.

El baremo aprobado valora el esfuerzo y la participación (de 0 a 5 puntos), la colaboración con otros colectivos (de 0 a 3 puntos) y la estética y decoración (de 0 a 5 puntos). Aquellas asociaciones que, durante dos años consecutivos, no superen los dos puntos totales, perderán automáticamente su ubicación, sin posibilidad de que el espacio sea concedido a otra entidad. “No se otorgará ese lugar a nadie más; quedará vacío”, ha precisado Urbano, dejando clara la intención municipal de reducir la densidad festiva del centro histórico.

Restricción definitiva en el Casco Histórico

El edil ha sido tajante al afirmar que no se autorizarán nuevas cruces en el Casco Histórico, ni siquiera si alguna desaparece o deja libre su emplazamiento. “La idea es evitar nuevas instalaciones en estas zonas y fomentar traslados a otros barrios”, ha insistido, recordando que ningún colectivo tiene una plaza asegurada de por vida.

Como ejemplo, Urbano ha citado el caso de la Hermandad de la Pasión, que en 2025 trasladó su cruz a la calle Escritora María Teresa León, en Nuevo Zoco, con buenos resultados económicos y organizativos. Ese modelo de redistribución territorial es el que el Ayuntamiento pretende consolidar.

Revisión de emplazamientos y posibles traslados

El nuevo reglamento también contempla la revisión de las ubicaciones más próximas entre sí, con el fin de evitar concentraciones excesivas. Urbano ha mencionado el caso de la Hermandad de la Expiración, cuya cruz se ubica en la plaza de Santa Marina, muy cerca de la del Resucitado, en el Conde de Priego. Aunque ambas entidades podrán conservar sus espacios si así lo desean, el Consistorio mantendrá el diálogo abierto para estudiar posibles alternativas de reubicación.

Premios, valoración estética y respeto al entorno

Las bases de 2026 mantienen los mismos premios y categorías que en la edición anterior, pero refuerzan los criterios de evaluación estética y medioambiental. Los jurados puntuarán con hasta 10 puntos la decoración y el diseño natural de cada cruz, y con hasta 5 puntos el aprovechamiento del espacio y el respeto al entorno.

Urbano ha recalcado que el objetivo es “reconocer el trabajo bien hecho y el compromiso de las asociaciones que cuidan la imagen de la ciudad y contribuyen a una celebración ordenada y responsable”.

Horarios, limpieza y tramitación anticipada

La edición de 2026 se celebrará entre el miércoles 29 de abril y el sábado 2 de mayo, con horario de 12.00 a 2.00. Como novedad, se permitirá realizar tareas de limpieza y aprovisionamiento desde las 2.00 hasta las 3.00, una medida que —según el delegado— facilitará el mantenimiento y reducirá incidencias.

La música podrá sonar al 50 % de volumen entre las 16.00 y las 19.00, y volverá a reanudarse a partir de la medianoche. El plazo para solicitar espacio público se adelanta notablemente, fijándose del 7 de enero al 3 de febrero, lo que dará “más margen para que los colectivos puedan centrarse en la preparación y en la parte creativa conforme se acerque la fiesta”.

Continuidad del modelo iniciado en 2025

Estas medidas suponen la consolidación de la línea de trabajo iniciada el pasado año, orientada a equilibrar la presencia de cruces en la ciudad y favorecer su expansión hacia zonas con menor implantación festiva. Urbano ha recordado que el propósito no es eliminar la tradición, sino ordenarla y proteger su esencia, reforzando el valor cultural y participativo de una de las celebraciones más representativas de Córdoba.

El objetivo no es tener más cruces, sino mejores cruces”, ha concluido el delegado, al término de la Junta de Gobierno Local celebrada este lunes, en la que también participó la portavoz del equipo de gobierno, Cintia Bustos, y donde quedaron definidas las bases de una fiesta que seguirá evolucionando hacia un modelo más equilibrado, sostenible y participativo.