La Hermandad del Cerro del Águila ha recibido ya la primera confirmación de cara a sus elecciones del 26 de septiembre de 2026. Francisco José Valderas Buiza, actual teniente de hermano mayor junto a Manuel Zamora, ha comunicado oficialmente a los hermanos su intención de presentarse como candidato a dirigir la corporación de Nuestra Señora de los Dolores. Lo hace con casi un año de antelación, en un gesto que refleja tanto su compromiso personal como la voluntad de construir un proyecto sólido y compartido.
Un mensaje dirigido a la continuidad y al legado
En una carta enviada a los hermanos, Valderas expresa su deseo de mantener una línea continuista, fiel al espíritu que ha caracterizado a la corporación en las últimas décadas. Subraya que este propósito nace del agradecimiento y respeto hacia quienes han precedido a la actual Junta, recordando que “todos los hermanos debemos sentirnos orgullosos del trabajo realizado por quienes nos han antecedido, gracias al cual la Hermandad del Cerro es hoy una institución querida y admirada en Sevilla”.
El candidato añade que su candidatura pretende ser un testimonio de respeto hacia ese legado, señalando que los miembros de la Hermandad son “depositarios de una herencia que debemos conservar y cuidar con humildad, ilusión y siempre en beneficio de la Iglesia de Sevilla”.
El papel esencial de la parroquia y del barrio
Otro de los pilares de su mensaje se centra en la estrecha relación entre la Hermandad, su parroquia y el barrio del Cerro del Águila. Valderas recuerda que “la comunión con la parroquia y con nuestros vecinos ha sido siempre la base de nuestro crecimiento”, y que gracias a esa unión, la corporación ha sabido mantenerse fiel a las enseñanzas del Evangelio y cercana a las realidades del barrio.
Esa dimensión social, enraizada en la fe, constituye —según subraya el candidato— una seña de identidad irrenunciable, que debe seguir inspirando cada acción de la Hermandad en el futuro inmediato.
Cultos, caridad y formación como ejes del futuro
En su misiva, Valderas apunta que su proyecto se sustentará sobre tres grandes ejes: los cultos, la caridad y la formación. En torno a ellos desea seguir construyendo la vida corporativa, convencido de que representan “los auténticos pilares sobre los que debe apoyarse nuestra Hermandad”.
El candidato se muestra decidido a fortalecer las iniciativas formativas y a reforzar la acción social, en continuidad con las líneas de trabajo ya emprendidas por la actual Junta de Gobierno. Su propósito —afirma— es que la Hermandad continúe siendo referente de compromiso cristiano y de fraternidad en el seno de la Iglesia de Sevilla.
Un equipo con experiencia y compromiso
El escrito también revela algunos detalles de la futura configuración del equipo que acompañará a Valderas en su candidatura. El teniente anuncia que contará con el respaldo de hermanos y hermanas de amplia trayectoria en anteriores Juntas de Gobierno, así como con otros colaboradores de dilatada experiencia que se incorporarán como auxiliares, con el objetivo de reforzar la estructura y garantizar la continuidad del trabajo realizado.
El candidato destaca que la Hermandad del Cerro “ha alcanzado su actual prestigio gracias al esfuerzo conjunto de muchas generaciones”, motivo por el cual pretende impulsar una candidatura integradora, abierta al diálogo y orientada a consolidar lo logrado.
Una candidatura temprana con vocación de transparencia
Valderas concluye su carta asegurando que, en los próximos meses, seguirá informando puntualmente a los hermanos sobre los avances y contenidos de su proyecto, con el fin de mantener la transparencia y la comunicación directa como señas de identidad de su candidatura.
“A lo largo de los próximos meses seguiré informando de todo aquello que, con respecto a este proyecto de futuro, entienda interesante que conozcáis”, señala en su despedida, dejando entrever una etapa de diálogo constante y planificación serena.
Con este anuncio, Francisco José Valderas Buiza se convierte en el primer candidato declarado para las elecciones del 26 de septiembre de 2026, abriendo así el camino hacia una nueva etapa en la historia de una de las hermandades más queridas del panorama sevillano, la del Cerro del Águila, marcada por su devoción, compromiso parroquial y profunda raíz en su barrio.





