El Ayuntamiento de Córdoba incorpora al Archivo Municipal el legado documental del imaginero Juan Martínez Cerrillo

La cesión familiar consolida la preservación de un fondo de extraordinario valor histórico, artístico y devocional

La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Córdoba ha dado luz verde a la aceptación del archivo personal de Juan Martínez Cerrillo, una figura capital de la imaginería andaluza del siglo XX, cuyo legado documental quedará definitivamente integrado en los fondos del Archivo Municipal. La decisión, adoptada en el ámbito institucional, supone un paso significativo en la salvaguarda del patrimonio cultural vinculado a uno de los artistas más influyentes de la ciudad, reforzando así el compromiso público con la memoria histórica y artística cordobesa.

La iniciativa ha sido promovida por los herederos directos del escultor —su hija, nuera y nietos—, quienes han formalizado la donación de manera conjunta, articulando una cesión que destaca por su notable interés histórico, artístico y cultural. Con esta incorporación, el Consistorio no solo amplía sus fondos documentales, sino que también fortalece su política de conservación y difusión del legado de personalidades clave en la configuración de la identidad local.

Un archivo que revela la dimensión íntima y profesional del artista

El conjunto documental entregado constituye un testimonio integral de la trayectoria vital y creativa de Martínez Cerrillo, al reunir materiales que abarcan tanto su actividad profesional como su esfera personal. Entre los documentos conservados se encuentran entrevistas, correspondencia, reconocimientos, catálogos, revistas y un completo dossier de prensa, así como un legajo elaborado por el propio artista en el que reflexiona sobre su vida y su obra, elemento de especial valor para los investigadores.

A este corpus se suma un amplio repertorio gráfico compuesto por fotografías de exposiciones, trabajos escultóricos —con especial presencia de Cristos y Dolorosas—, así como imágenes de su entorno familiar, su taller y su actividad cotidiana. El archivo se enriquece además con diapositivas, negativos y soportes digitales, lo que incrementa su relevancia desde una perspectiva documental y facilita el estudio de los procesos creativos del imaginero.

Una producción escultórica decisiva en la Semana Santa cordobesa

La relevancia de Juan Martínez Cerrillo se manifiesta con particular intensidad en Córdoba capital, donde desarrolló buena parte de su producción imaginera, dejando un legado profundamente arraigado en la Semana Santa contemporánea. Ya en los años posteriores a la Guerra Civil, participó en encargos de especial importancia como la desaparecida Verónica de la Hermandad del Calvario (1938).

En 1939 firmó una de sus obras más emblemáticas, María Santísima de la Paz y Esperanza, convertida con el paso del tiempo en una de las devociones más significativas de la ciudad. Ese mismo año realizó también la primitiva imagen de Nuestra Señora del Mayor Dolor y Esperanza para la misma corporación.

Durante la década de los cuarenta se consolidó como referente indiscutible de la imaginería cordobesa, con creaciones como Nuestro Padre Jesús de la Sentencia (1944) y el conjunto de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia (1945), incluyendo las figuras que completan el misterio, así como diversas imágenes secundarias. A este periodo pertenece igualmente la ejecución de la actual María Santísima de la Esperanza (1947).

La década de los cincuenta mantuvo el ritmo de producción con obras como Nuestra Señora de la Alegría (1951) para la Hermandad del Resucitado, Nuestro Padre Jesús de las Penas (1954) para la Hermandad de la Esperanza y Nuestra Señora de la Piedad (1958) para la Hermandad del Prendimiento.

En etapas posteriores continuó vinculado a la ciudad con encargos como Nuestro Padre Jesús de los Reyes en su Entrada Triunfal en Jerusalén (1963) y la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe (1972) para la iglesia del mismo nombre en la barriada de Levante. Ya en el tramo final de su carrera, en 1981, realizó Nuestra Señora del Desconsuelo y Amparo para la iglesia de San Andrés.

Restaurador y artífice de la recuperación patrimonial

Junto a su producción escultórica, Martínez Cerrillo desarrolló una intensa labor como restaurador, interviniendo en imágenes de gran arraigo devocional en Córdoba. Entre estas actuaciones destacan los trabajos realizados sobre las imágenes de la Hermandad de la Pasión (1941), la restauración del Santísimo Cristo de la Expiración (1959), la retalla de María Santísima de la Amargura (1966) y la intervención sobre Nuestra Señora de la Fuensanta (1979), copatrona de la ciudad.

Este conjunto de actuaciones evidencia la profunda impronta del artista en el patrimonio religioso cordobés, no solo como creador, sino también como custodio y renovador de obras de gran significación espiritual.

Trayectoria vital y proyección artística de un creador imprescindible

Nacido en Bujalance en 1910 y fallecido en Córdoba en 1989, Juan Martínez Cerrillo desarrolló una trayectoria marcada por su estrecha vinculación con la ciudad. Su formación tuvo lugar en la Escuela de Artes y Oficios “Mateo Inurria”, donde adquirió conocimientos en dibujo, pintura, modelado e historia del arte, completando posteriormente su aprendizaje en talleres especializados.

Tras el estallido de la Guerra Civil española, y como consecuencia de la destrucción de numerosas imágenes religiosas, orientó definitivamente su labor hacia la escultura sacra. En 1936 abrió su propio taller en Córdoba, consolidándose como uno de los imagineros más prolíficos de la posguerra, en respuesta a la creciente demanda de nuevas tallas para hermandades y cofradías.

Su estilo se distingue por una expresividad contenida, rostros de serena melancolía y una profunda espiritualidad, en la que se perciben influencias del barroco andaluz reinterpretadas con un lenguaje propio. Muchas de sus creaciones se convirtieron en titulares de hermandades, contribuyendo de manera decisiva a la configuración estética de la Semana Santa cordobesa contemporánea.

Un fondo documental de alto valor para la investigación histórica

El informe emitido por el Archivo Municipal subraya la valoración “muy positiva” del conjunto documental, destacando su relevancia para el estudio de la historia de Córdoba y de España. Este fondo resulta especialmente útil para investigadores de la Historia Contemporánea, el arte sacro y la religiosidad popular andaluza, al ofrecer una visión detallada de los procesos creativos y del contexto histórico en el que se desarrolló la obra del imaginero.

La incorporación de este archivo permitirá profundizar en cuestiones como la reconstrucción del patrimonio tras la contienda civil, la evolución estética de la escultura devocional o la dinámica de los talleres de imaginería en el siglo XX.

Un legado que trasciende generaciones

Juan Martínez Cerrillo, escultor, imaginero, pintor y guadamecilero, dejó una huella indeleble en la religiosidad popular andaluza, extendiendo su producción más allá de Córdoba hacia distintos territorios, incluidos países de Hispanoamérica. Su obra, caracterizada por la armonía entre tradición y personalidad artística, continúa viva en los cortejos procesionales y en la devoción colectiva.

Más de tres décadas después de su fallecimiento, su legado permanece como referente indiscutible del arte sacro, convertido en memoria viva que cada primavera recorre las calles de Córdoba, encarnando en sus imágenes una síntesis de fe, estética y emoción que define la identidad cultural de toda una ciudad.