Nos preguntábamos el pasado mes de julio si la negativa del Consejo de Distrito Sureste a organizar la Velá de la Fuensanta abría la posibilidad de tener una fiesta no excluyente. Una fiesta que ha entrado de la mano del ayuntamiento de una parte de los cordobeses en los últimos años, en una deriva excluyente que ha conseguido cuajar una celebración en contra de cualquier componente religioso – germen de la celebración, por más que se oculte – y dotada de una evidente politización que ha provocado que buena parte del pueblo de Córdoba, haya terminado por alejarse de una fiesta que antaño fue de todos los cordobeses, cansada de ver como se ha terminado convirtiendo más en un foro del activismo de la extrema izquierda y la reivindicación antisistema que en una fiesta de todos.
El tiempo ha terminado por ahogar toda esperanza, ocurriendo una vez más lo que viene sucediendo desde que ostenta la vara de mando Isabel Ambrosio, amparada por Izquierda Unida y la anuencia en la sombra de Podemos. El Ayuntamiento de Córdoba, a través del Consejo de la Juventud, ha vuelto a perpetrar un ataque a las más íntimas tradiciones de la ciudad que los partidos que lo sustentan dicen gobernar. Nuevamente la Velá que lleva por nombre el de Nuestra Señora de la Fuensanta, le pese a quien le pese, ha vuelto a servir para evidenciar su rechazo incuestionable y su menosprecio manifiesto a todo lo que tenga alguna relación por muy difusa que sea con la Iglesia Católica. De nuevo un abominable programa de actos con una marcada tendencia unidireccional en el que vuelve a demostrarse que su respeto por la diversidad se reduce a la nada. Todos y cada uno de los eventos programados para celebrar lo que antaño fue una fiesta plural tienen una marcada ideología y una indiscutible tendencia política.
Ni una sola alusión a la Virgen, despreciando de este modo a sus miles de devotos, tan cordobeses como ellos, y toda la iconografía relacionada con esta fiesta, que han convertido paulatinamente en la más sectaria de cuantas se celebran cada año en la ciudad de Córdoba con dinero público, es decir con los impuestos en todos los cordobeses, que nadie lo olvide, reducida a la burda utilización del reptil fosilizado que se encuentra colgado de una de las paredes del Santuario, perpetrando de este modo un nuevo y repugnante choteo con el que intentar ridiculizar a buena parte de la población de Córdoba que siente una inmensa devoción por su Co-patrona, por más que no alcancen a comprenderlo y sean capaces de respetarlo los sectarios totalitarios que pretenden acabar con la diversidad acallando la voz de todos aquellos que no comulgan – con perdón – con su pensamiento único. Este es el espectacular programa de «actividades, artesanía, juegos, música y reivindicación» elaborado con nuestro dinero por el Consejo de Juventud de Córdoba para celebrar la Velá de la Virgen de la Fuensanta. Juzguen por sí mismos.






