El Ayuntamiento de Granada intervendrá de urgencia en el Cristo de los Favores tras los daños vandálicos sufridos en el Campo del Príncipe

La ciudad de Granada ha reaccionado con firmeza ante los actos vandálicos perpetrados contra el monumento del Cristo de los Favores, uno de los símbolos más queridos del barrio del Realejo y de toda la capital. La alcaldesa, Marifrán Carazo, visitó el enclave este lunes para evaluar directamente el estado del conjunto escultórico y confirmar que el Ayuntamiento asumirá la restauración integral del mismo.

Acompañada por miembros de la Hermandad del Cristo de los Favores, el presidente de la Asociación de Vecinos Realejo–San Matías, Antonio López González, y numerosos residentes, la regidora expresó el malestar compartido por la ciudadanía y condenó enérgicamente lo ocurrido. Calificó los hechos como una muestra de “falta de civismo y de respeto hacia el patrimonio que pertenece a todos los granadinos”, recordando que este monumento constituye “una joya cultural y una seña de identidad de la ciudad”.

Compromiso municipal con la restauración

El Consistorio ha confirmado que la intervención será asumida directamente por el Ayuntamiento de Granada, que ya había encargado un proyecto de rehabilitación en colaboración con la Hermandad debido a la detección previa de grietas estructurales. Tras los daños sufridos, dicho plan será actualizado y ampliado para garantizar una restauración completa del conjunto escultórico.

La actuación, que cuenta con una dotación inicial de 15.000 euros aprobada por la Junta de Gobierno Local, contempla la limpieza y reposición de los elementos pétreos y marmóreos, la consolidación de las estructuras, el sellado de juntas, la aplicación de tratamientos protectores y la conservación de la rejería y del entorno inmediato. El objetivo, según la alcaldesa, es asegurar la preservación del monumento y reforzar su protección futura más allá de la vigilancia policial.

Un símbolo de fe y patrimonio

El Cristo de los Favores, datado en 1640 y atribuido posiblemente al escultor Alonso de Mena, fue trasladado a su ubicación actual en el Campo del Príncipe en 1682. Forma parte del Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz y constituye un referente tanto artístico como devocional. Cada Viernes Santo a las tres de la tarde, miles de personas acuden al tradicional rezo de la hora nona, convirtiendo el lugar en un punto de encuentro espiritual de toda Granada.

La última restauración documentada se remonta a la década de 1990, cuando la restauradora mexicana Bárbara Hásbach Lugo intervino la escultura. Desde entonces, el monumento no había recibido nuevas actuaciones de conservación, motivo por el cual presentaba signos evidentes de deterioro antes incluso de los recientes destrozos.

Reacciones y propuestas del barrio

La Hermandad del Cristo de los Favores ha lamentado profundamente los daños causados y ha reiterado la necesidad de reforzar la protección del conjunto, apelando al respeto hacia un símbolo que consideran “parte esencial de la identidad granadina”. En su comunicado, la corporación recordó que ya en años anteriores se produjo una intervención no consensuada en la verja perimetral del monumento por parte de la anterior corporación municipal. Aquella actuación, consistente en la colocación de bolas de hierro en las puntas de la reja, buscaba evitar nuevos actos vandálicos, pero fue criticada por la Hermandad al alterar el aspecto original del conjunto y no haber sido previamente autorizada.

Por su parte, el presidente vecinal Antonio López González subrayó que el Cristo “no es solo una imagen religiosa, sino una obra de arte de incalculable valor histórico y emocional”. La asociación propone la instalación de cámaras de videovigilancia en el entorno del Campo del Príncipe, así como la colocación de señalización específica que prohíba el juego de pelota frente al monumento, una práctica frecuente que, en ocasiones, ha provocado golpes y desperfectos en la cruz y en el cerramiento.

Educación patrimonial y civismo

Durante su visita, Marifrán Carazo insistió en que la defensa del patrimonio no es solo una tarea institucional, sino una responsabilidad compartida por todos los ciudadanos. “Granada respira historia, arte y devoción en cada calle —declaró—, por eso cuidar de sus monumentos es también cuidar de nuestra identidad”. En su opinión, estos lamentables hechos deben servir para reforzar la conciencia colectiva sobre la importancia del civismo y la educación patrimonial, valores imprescindibles para preservar el legado común.

La intención del Ayuntamiento es que, una vez finalizados los trabajos de restauración, el Campo del Príncipe recupere su aspecto habitual y pueda celebrarse con normalidad el besapiés del Viernes de Dolores, una de las citas más emblemáticas de la Semana Santa granadina. Con ello, Granada aspira no solo a reparar el daño material, sino también a reafirmar su compromiso con la memoria, la devoción y la cultura que el Cristo de los Favores representa desde hace casi cuatro siglos.