Desde la cuenta de la Agrupación de Cofradías de Córdoba, primero, se contaron los meses; segundo, las semanas; y, tercero, los días.
Apenas quedan cuatro para que la Magna se haga realidad y, al margen de la posible saturación de este tipo de eventos, lo que resulta claro es que algunos detalles merecen la pena y otros será mejor guardarlos en un cajón bajo llave.
Pero en la parte positiva, no cabe duda de que la presencia de algunos capataces de renombre, venidos de Sevilla, genera expectación y dotará de empaque al acontecimiento.
Uno de ellos será Juanma Martín, que estará junto a Francisco Luis Castaño, Sony, al frente de la cuadrilla del Nazareno. Un gesto el del afamado capataz hispalense, que evidencia tanto amistad como la relevancia del acto y la del propio anfitrión al que acompaña.
Sin salir de Sevilla, el hecho de que la Hermandad de la Cena de Sevilla haya prestado a su homóloga de Córdoba el mantolín bordado por Mariano Martín Santonja supone, además de un gesto de fraternidad, de nuevo la relevancia de una jornada que pasará a la historia de las cofradías cordobesas.





