El Ayuntamiento impide a la virgen de la Cabeza el itinerario previsto

Alguien en el ayuntamiento de Córdoba deberá explicar las razones por las que la virgen de la Cabeza de El Carpio no podrá despedirse de la ciudad como habían previsto sus hermanos. Tal y como había anunciado hasta la saciedad, la hermandad carpeña había previsto culminar su histórica presencia en las calles de la sede de la diócesis con una Solemne Eucaristía de Acción de Gracias en la Santa Iglesia Catedral, a partir de las 12 de la mañana que estará oficiada por Monseñor Demetrio Fernández, a cuya conclusión, prevista para las 13:30 la Virgen iba a salir de nuevo en procesión camino de San José y Espíritu Santo, atravesando el Puente Romano. Pero no podrá ser.

La presencia de los famosos maceteros que se hallan dispuestos en el Puente Romano, que nadie se ha encargado de retirar para la ocasión, impedirá esta imagen histórica, en lo que es una clara desconsideración para con los miembros de las hermandad y con os cientos de ciudadanos de El Carpio, devotos de la imagen, que se han dado cita en Córdoba para acompañar a su devoción, en una jornada que pasará a la historia y que, ni tan siquiera este error incomprensible, será capaz de oscurecer. A partir de las 16:00, de nuevo en su carroza de traslado, la Virgen comenzará su regreso a El Carpio, después de haber protagonizado una jornada que pasará a la historia de la localidad carpeña y de toda la Diócesis de Córdoba, poniendo el colofón a un año inolvidable para los miles de devotos de la Morenita.

Fue el pasado 14 de octubre el día en el que todas las miradas se dirigieron a la localidad cordobesa de El Carpio, en torno a la Virgen de la Cabeza, la Morenita, que fue coronada canónicamente en la Plaza de la Constitución, por el obispo de Córdoba, Monseñor Demetrio Fernández, tras una preparación intensa que se desarrolló con todo detalle, tal y como hemos venido desgranando en Gente de Paz, por la hermandad que le rinde pleitesía. Un día grabado con letras de oro en la historia de la localidad cordobesa y en el corazón de todos sus habitantes. Una coronación singular, en la medida en que fue concedida por el Papa Francisco, convirtiéndola en pontificia. un privilegio del que, en la Diócesis de Córdoba, únicamente gozan la Virgen de los Dolores, María Auxiliadora y la Fuensanta y ahora la Virgen de la Cabeza de El Carpio. Una cita histórica que ha tenido como histórico epílogo su presencia en Córdoba, que ha sido vivida con plena intensidad por sus devotos, a pesar del descuido que ha impedido que todo termine siendo perfecto.