El Besa-escapulario del Carmen de Puerta Nueva en la mirada de Antonio Poyato

La presencia de la Reina del Carmelo por las calles cordobesas se hace cada vez más inminente, cuando inundará de ese inconfundible aire marinero, que destila su caminar, los corazones de los miles de devotos cordobeses que se dan cita en su presencia. La Virgen del Carmen espera en su hogar la llegada de sus devotos, bellísima y maravillosa, para protagonizar el besaescapulario que la Junta de Gobierno que preside su hermano mayor, Juan Manuel Vargas Padilla, ha dispuesto para rendirle pleitesía este jueves y viernes de julio.

Con motivo de este singular acontecimiento la Virgen ha sido ataviada por José Ignacio Aguilera, cuyas manos han sido capaces de potenciar, aún más si cabe, la indiscutible belleza del tesoro carmelita que guarda el joyero de Puerta Nueva. Para la ocasión la Madre de Dios luce hábito bordado en los años 40 y el manto de tisú bordado en oro por las Madres Adoratrices, toca en tul ejecutada en oro y plata por Juan Luis Guerra en hojilla y encajes del siglo XVII.

Por su parte, el Niño Jesús viste traje de seda salvaje bordado en oro y el antiguo cíngulo del siglo XVII que forma parte de su interesante ajuar, conformando un conjunto que es un auténtico regalo para los paladares más exquisitos. Nuestro compañero Antonio Poyato se ha desplazado a los pies de la bella titular mariana de la corporación de Puerta para captar con su habitual maestría fotográfica la singular dulzura de la Virgen del Carmen, tal y como podemos comprobar en el siguiente reportaje gráfico.