El Cabildo aclara la incidencia por la fuga de agua en la Mezquita-Catedral de Córdoba

El Cabildo Catedral de Córdoba ha emitido un comunicado oficial en el que explica con detalle lo sucedido durante la pasada madrugada en la Mezquita-Catedral, a raíz de una fuga de agua que se originó en la zona de aseos del monumento. El episodio, finalmente catalogado como incidencia menor, quedó resuelto sin que se produjeran daños de relevancia ni afectación alguna al templo.

Según el relato difundido, los hechos se produjeron a las 02:50 horas, cuando el vigilante de seguridad del turno de noche realizaba su ronda habitual. Al llegar a la altura del muro sur, próximo a los aseos, advirtió un ruido inusual en la fachada exterior. Ante la sospecha de una avería, el empleado se dirigió de inmediato a la sala de seguridad para recoger la llave de acceso al balcón de los aseos y comprobar el origen de la incidencia. Una vez en el lugar, constató que se trataba de una rotura en el latiguillo de la cisterna del baño adaptado, lo que estaba provocando la salida de agua.

Mientras llevaba a cabo estas gestiones, el vigilante recibió una llamada de la Policía Local, que alertaba de que en la zona se percibían chispas en el cableado exterior antipalomas y que, además, se observaba caída de agua desde el balcón. El trabajador informó entonces a los agentes de que la avería ya había sido detectada y que había procedido al corte inmediato del suministro, además de estar gestionando la situación, por lo que no requería asistencia adicional.

Pocos minutos después, en torno a las 03:00 horas, acudieron al monumento un sargento y un bombero en un vehículo de mando con el objetivo de evaluar la incidencia. No obstante, el comunicado subraya que en ningún momento los efectivos del cuerpo de Bomberos accedieron al interior del templo, ya que la avería carecía de gravedad y estaba controlada.

El Plan de Autoprotección de la Mezquita-Catedral contempla entre sus escenarios de riesgo la posibilidad de inundaciones por roturas de bajantes o lluvias torrenciales. En este caso, al tratarse únicamente de la avería en el manguito de una cisterna, el incidente ha sido clasificado como de “impacto bajo o incidencia común”.

En cuanto a las consecuencias y medidas adoptadas, el Cabildo detalla que la rotura del manguito de un sanitario provocó la fuga de agua en los aseos, lo que obligó al corte del suministro de agua corriente y a la recogida manual del agua mediante fregona. Finalmente, el manguito averiado fue reparado de inmediato, quedando la situación completamente solventada.

De este modo, la incidencia quedó resuelta en el mismo momento de su detección, sin que el suceso ocasionara daños estructurales ni afectación alguna al patrimonio histórico-artístico de la Mezquita-Catedral.