El Caído de Córdoba firma a la Banda de Música de la Estrella para acompañar a la Virgen del Mayor Dolor en su Soledad el Jueves Santo

La Hermandad del Caído de Córdoba ha hecho oficial un importante cambio en su acompañamiento musical para el próximo Jueves Santo de 2027 y los dos siguientes. La corporación de San Cayetano ha designado a la Banda de Música de la Estrella, de la propia capital cordobesa, para que sea la encargada de poner sus sones tras el palio de Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad.

Esta decisión supone un momento histórico en la jornada para la cofradía, ya que la formación de la Huerta de la Reina toma el relevo de la Banda de la Esperanza, tras una etapa de diecisiete años de vinculación ininterrumpida con la dolorosa. La Junta de Gobierno apuesta así por una formación de referencia en la ciudad que, tras anunciar recientemente su no continuidad el Jueves Santo en Andújar tras la Virgen del Buen Remedio.

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Con la firma de este acuerdo, la Hermandad del Caído asegura un nivel musical de primer orden para el caminar de su titular mariana, confiando en el sello propio y la calidad de la Banda de la Estrella. El acuerdo, que se prolongará hasta el Jueves Santo de 2029, habla de la férrea confianza depositada entre ambas partes. Con este acuerdo, ambas entidades refuerzan su vínculo con la música, la tradición y la devoción, confiando en que esta unión contribuya a engrandecer el Jueves Santo cordobés en los próximos años.

La excelsa formación musical cordobesa consolida, más si cabe, su presencia en la propia capital, habiendo acompañado en la Semana Santa de 2026 a cofradías como el Rescatado, la Estrella, el Buen Suceso, el Resucitado o la Soledad.

La Banda de la Estrella ha expresado su más sincero agradecimiento a la Hermandad de Jesús Caído por la confianza depositada en la formación, reconociendo que afronta este compromiso con humildad, dedicación y la mayor exigencia artística, con el objetivo de contribuir al recogimiento y solemnidad de su estación de penitencia. Además, expresa el profundo honor que supone poder acompañar a una corporación con siglos de historia, cuyas raíces se remontan a finales del siglo XVI, y que constituye uno de los referentes devocionales y patrimoniales más importantes de la Semana Santa cordobesa.