La Hermandad de Jesús Caído continúa desarrollando su labor social con mayor énfasis durante el periodo afectado por el estado de alarma decretado por el Gobierno. Así lo ha subrayado la corporación en un comunicado emitido al efecto en el que explica que en este lapso de tiempo ha colaborado con varias instituciones que están necesitadas de ayuda para salir adelante ante las nuevas necesidades surgidas por el cierre de empresas y la consiguiente pérdida de puestos de trabajo, así como por las atenciones requeridas para residencias de ancianos o para la propia vida conventual.
Adicionalmente, el Banco de Alimentos ha recibido un donativo de la hermandad al que se sumado el realizado por varios hermanos de la cofradía que han enviado directamente su contribución a esta institución. Conviene recordar que , tal y como enfatiza la corporación de San Cayetano, el Banco de Alimentos está ahora trabajando intensamente para proporcionar productos a otras organizaciones que directamente los entregan a quien los necesitan, como Cáritas.
También el convento de las Capuchinas también ha recibido un donativo de la hermandad, destinado a la reparación de diversos desperfectos del edificio y que se han visto agravados con las recientes lluvias, así como las Hermanitas de los Ancianos Desamparados que han recibido una donación para suplir los numerosos gastos que están teniendo debido a la atención que necesitan los ancianos de la residencia y las precauciones que han de mantenerse para evitar los contagios del coronavirus.
Ayudas que ascienden a 1.740 euros que provienen de las cantidades aportadas por los hermanos en su papeleta de sitio solidaria lo que incorpora un valor añadido a talen donaciones, en la medida en que han nacido de la solidaridad colectivo de los miembros de la hermandad cordobesa, evidenciando el compromiso asistencial, no solo de su equipo de gobierno, sino también de sus hermanos, piedra angular de la corporación.





